default

Médicos de excelencia

Por: Redacción 26/08/2016

Estamos acostumbrados a hospitales y centros de salud donde la atención es malísima, donde los pacientes somos tratados como que no valemos nada, nos dejan morir, solo nos recetan acetaminofén y guayacolato.

 

Los pacientes con enfermedades graves mueren, ya que si no tienen dinero para comprar sus medicamentos, el Seguro Social no tiene para ofrecerles y mucho menos la maquinaria para realizar terapias o exámenes que se requieren para contrarrestar la enfermedad, la falta de personal, y los que están no tienen ética, quizás porque tienen mucho trabajo o simplemente porque una sola persona debe atender a muchas, y bueno, como seres humanos se cansan y se agobian.

Nuestros hospitales están en un gran deterioro y hoy por hoy cuando las personas estamos enfermas no sé qué duele más, si la enfermedad o saber que debemos acudir a estos lugares a buscar una cura o la muerte.

Pero en medio de todo este mal que aqueja a muchos doctores y su mala atención, también podemos decir que hay buenísimos doctores, preocupados por la salud de sus pacientes y hacen hasta lo imposible para saber el mal que los aqueja, no medicarlos por medicar, y los revisan minuciosamente hasta dar con su enfermedad y sacarlos de la crisis en que se encuentran, no solo porque se les dé un pago, sino que lo hacen porque aman su profesión, aman lo que hacen; no constituyen un título colgado en la pared, sino un ser humano.

Este es el caso del Dr. Ernesto Ceballos, ginecólogo obstetra, que hace hasta lo imposible por salvar no solo la vida de miles de futuras madres que asisten a él para controlar un embarazo, sino para preservar la vida de una futura personita que igual que nosotros tiene derecho a la vida.

En medio de toda la crisis existente con nuestros doctores y los hospitales, hacemos relucir una luz de esperanza y una mano amiga que sin pedir nada a cambio ayuda a crear sonrisas.

Docente

 

Edición Impresa

Jueves 23 de julio de 2026