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Medioambiente y la defensa de la vida misma


Raúl Moreira Rivera (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Probablemente una de las expresiones más contundentes de la sabiduría popular panameña es aquella que dice “nadie aprende en cabeza ajena”. Y es que la realidad nos enseña que solo cuando sufrimos las consecuencias de cosas que por mucho tiempo se nos había ido advirtiendo, es que nos percatamos de que la gravedad de la realidad en temas ambientales muchas veces supera la ficción.

EL CUIDADO DEL MEDIOAMBIENTE NO ES UN PROBLEMA “DEL GOBIERNO O DE OTRA GENTE”, ES UN ASUNTO DE TODOS.

Es muy común oír hablar de temas como el cambio climático y los efectos que este pudiera acarrear sobre nuestras vidas, incluso es un tema usado por políticos para evadir sus responsabilidades como administración gubernamental cuando ocurre algún tipo de desastre natural que como dijera recientemente un socorrista mexicano, en mucho casos de “natural no tienen nada”.

Cuando se conmemora el Día Mundial del Medioambiente, todo el mundo se llena de muchos motivos, hacen declaraciones, muchos desfiles y al día siguiente cada uno pasa al tema que sigue en el momento.

El tema del cuidado y respeto al medioambiente no puede ser de ninguna manera un tema de mera conmemoración, solo porque está en el calendario, este asunto es un tema del cual puede llegar a depender incluso la vida misma.

NO PUEDE SER DE NINGUNA MANERA UN TEMA DE MERA CONMEMORACIÓN, SOLO PORQUE ESTÁ EN EL CALENDARIO, ESTE ASUNTO ES UN TEMA DEL CUAL PUEDE LLEGAR A DEPENDER INCLUSO LA VIDA MISMA.

No se puede pretender que con el pretexto de que no se debe detener “el desarrollo” se incumplan las medidas mínimas que impiden la construcción en ciertas áreas con las posteriores consecuencias de pérdidas materiales y de vidas humanas en estas zonas o en las áreas aledañas. Como ya podemos aprender no en cabeza ajena, sino en la propia, tenemos los ejemplos de Juan Díaz, Prados del Este y la Curva del Cebo en Colón, entre unos pocos.

Es necesario que se comprenda de una vez por todas que la amenaza es real sin importar clase social, política o económica. Todos debemos comenzar a tomar las medidas que nos permitan no solo garantizar la posibilidad de la existencia de las futuras generaciones a mediano o largo plazo, sino de la nuestra a corto plazo.

El tema de la preservación de los humedales de la bahía de Panamá no se trata de preservar la vida de unos cuantos camaroncitos o pajaritos, como dijo el ministro de Obras Públicas (MOP), cuando se construyó el Corredor Norte, sino de garantizar por una parte los medios de alimentación y sustento de toda la población del área y por la otra de evitar el cierre de los drenajes naturales que siempre han evitado la inundación de las poblaciones ríos y quebradas arriba.

TODOS DEBEMOS COMENZAR A TOMAR LAS MEDIDAS QUE NOS PERMITAN NO SOLO GARANTIZAR LA POSIBILIDAD DE LA EXISTENCIA DE LAS FUTURAS GENERACIONES A MEDIANO O LARGO PLAZO, SINO DE LA NUESTRA A CORTO PLAZO.

El cuidado del medioambiente no es un problema “del gobierno o de otra gente”, es un asunto de todos.

Es lamentable ver cómo gente humilde sufre graves pérdidas materiales y humanas y echarles después la culpa a otros, cuando en muchos casos estos desastres se pudieron evitar, depositando la basura en su lugar o no echando colchones y neveras a los ríos y quebradas para que con las posteriores lluvias se conviertan en represas artificiales. Pero igualmente por otra parte, los sectores poderosos no pueden seguir cambiando de manera impune las reglas de ordenamiento territorial y de cuidado de áreas protegidas solo porque pueden satisfacer la venalidad de funcionarios a muchos niveles, de manera que sus construcciones queden amparadas por un manto de legalidad hecha a su conveniencia.

Cuando la naturaleza reclama sus espacios, no hace distinciones de ninguna naturaleza, por ello, todos tenemos el compromiso de garantizar nuestra propia existencia presente y la de las futuras generaciones, respetando los espacios de conservación en los que no se deben construir a menos que estemos dispuestos a arriesgar la vida misma.

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Viernes 14 de agosto de 2026