default

Mensaje alto y claro


El mandatario de la República, Ricardo Martinelli, y su equipo de trabajo están haciendo las cosas mal. La última encuesta para medir la percepción del desempeño del presidente y sus ministros ha revelado que todos, sin excepción, bajaron considerablemente en sus índices de aceptación.

Las figuras que llevan las riendas de este país deberían ver esta medición como un termómetro, en el que parte de la población envió un mensaje alto y claro, antes de empezar a descalificar los resultados.

Más allá de los insistentes anuncios de cambio en el Gabinete, se impone que el jefe del Ejecutivo haga autocrítica y empiece a mover sus fichas si quiere cumplir con su promesa de un verdadero cambio que beneficie a los más de tres millones de panameños.

Es evidente que a muchos el cargo que ocupan desde hace 20 meses les quedó grande, que lo obtuvieron gracias al rejuego político y no por su capacidad, ya que han sido más las polémicas en que se han visto envueltos que los proyectos que han impulsado en pro del país.

No queda más tiempo para seguir ensayando fórmulas. El pueblo requiere cuanto antes que los que integran la cadena de gobierno funcionen y hagan bien su trabajo.

Es lo mínimo que exige una población ávida de que se ejecuten los proyectos y de menos promesas.