Metrocultura
El reglamento de derechos y deberes de los usuarios de los servicios del metro constituye un componente básico en el proceso de construcción de una nueva cultura urbana. Los dispositivos reglamentarios establecen qué puede y qué no debe hacerse dentro de las instalaciones de las estaciones y en el interior de los vagones, fijando una escala de infracciones leves, moderadas y graves a los infractores de las normas de seguridad y conservación.
Hay agentes de seguridad entrenados para vigilar las instalaciones y multar a los transgresores. Sin embargo, los miles de pasajeros que abordan diariamente los vagones en las estaciones deben actuar como tácitos supervisores para impedir el uso irresponsable del servicio.
El presidente Ricardo Martinelli ha exhortado a los usuarios a no permitir que, deliberadamente, se destruyan o saboteen las instalaciones construidas por su gobierno con la finalidad de mejorar las condiciones de vida de los pasajeros del transporte urbano.
Debe desaparecer radicalmente la incultura deplorable de los irresponsables que pegan chicles en los asientos, ingieren bebidas alcohólicas o sodas, engullen frituras en los vagones, pintarrajean grafitis, llevan armas escondidas y perpetran infracciones y delitos que acostumbraron en los “diablos rojos”.
En términos generales, la metrocultura implica la adopción de valores éticos, nuevos conceptos y hábitos de conducta en el uso del moderno transporte público destinados a la conservación impecable de estaciones y maquinaria en provecho de los usuarios.
El sistema ha llevado a cabo un formidable salto de calidad que nos pone a la par con los más avanzados del primer mundo, con escaleras mecánicas de acceso en las estaciones, vagones de lujo y rutas alimentadoras de buses que funcionan de 9:00 a.m. a 9:00 p.m.
Al respecto, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre está evaluando la constitución de 27 rutas alimentadoras que sirvan de transporte a las estaciones del Metro con Mi Bus y propietarios de buses más pequeños, a partir del inicio del servicio a las 5:00 a.m. hasta las 10.30 p.m. pensándose en extender el apoyo a los universitarios hasta las 11:00 p.m.
“Fabuloso, extraordinario, excelente”, exclaman eufóricos los panameños que están viviendo la experiencia cotidiana del metro. Es comprensible que vean el metro como un nuevo juguete a la disposición de todos. Pero deben adquirir conciencia de que tienen en las manos una valiosa herramienta a cuya conservación deben colaborar al máximo para que continúe cambiando su calidad de vida, desde diversos puntos de vista.
El ahorro del tiempo en los viajes incide en horarios menos traumáticos en las mañanas, en un lapso menor de llegada desde el abordaje hasta sus centros de destino, en la dedicación racional de permanencia en los hogares y en la administración del tiempo del ocio.
Este nuevo sistema de transporte masivo usa trenes urbanos que transitan sobre rieles, a nivel de la superficie terrestre y por túneles expresamente diseñados, superando los obstáculos de los tranques, las paradas de los semáforos, las calles estrechas y los inconvenientes generales del tránsito.