Mezcla peligrosa
La ciudad de Panamá experimenta una metamorfosis. Sus calles estrechas no soportan un vehículo más y los trabajos del Metro ahora complican más el panorama.
La falta de planificación para manejar el pesado tráfico en las principales calles y avenidas de la ciudad capital ha dejado a más de un conductor molesto.
El desarrollo urbano, con la implementación de un eficiente sistema de transporte (tanto el Metrobus como el Metro) son saludables para los ciudadanos. De eso no pueden existir dudas.
Sin embargo, paralelo a ese desarrollo ha fallado la planificación de las autoridades responsables del tráfico y aquellas responsables de la seguridad.
Por ejemplo, ayer sábado iniciaron los trabajos en vía Transístmica cerca de la empresa Kiener. En ese congestionado cruce que comunica a Pueblo Nuevo con Betania transitan miles de vehículos diariamente.
A pesar del descomunal tranque que provocaron estos trabajos, las autoridades policiales montaron retenes para pedir licencia en el sector de Miraflores.
Es acaso que no existe coordinación para tomar estas decisiones. En cada punto crítico es indispensable tener a policías o funcionarios de la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre minimizando los efectos del desarrollo.
En un fin de semana donde circulan millones de dólares por el pago del décimo tercer mes y donde los fuertes aguaceros sacuden a la ciudad de Panamá, no está de más mejorar la comunicación entre autoridades y concesionarios de estos importantes trabajos de vialidad.
Es momento que cambien la estrategia por el bien de los ciudadanos que también tienen responsabilidades y deben circular obligatoriamente por la ciudad.