Mi hijo con necesidades especiales
Cuando una mujer está embarazada tiene una profunda alegría; ya que en su vientre se está gestando una vida y desde ese momento es responsable por su alimentación y su cuidado. Pero qué sucede si al momento del parto se tiene una complicación, ese bebé que se acogió con tanto amor y se tenía muchos planes para él, ahora se encuentra entre la vida y la muerte. Si sobrevive será un niño con limitaciones físicas. Entonces surgen los cuestionamientos o pensamientos negativos: ¿Por qué me sucede esto a mí? Soy una buena persona y no merezco esta prueba. ¿Por qué si yo deseaba un bebé sano, ahora no lo puedo tener? o por el contrario se tiene la humildad para decir: Dios: dame sabiduría, discernimiento y fortaleza para seguir adelante y ayudar a mi hijo.
Con el pasar de los años, el niño crece, y junto a él se tiene que afrontar el rechazo de la sociedad por ser un niño con necesidades especiales porque nuestra sociedad está enfocada en la parte superficial del individuo, debemos vernos bien, tener una personalidad que impacte, ser inteligentes, sociables y no tener ninguna discapacidad.
Una madre que tiene un niño en estas condiciones sufre día a día cuando su hijo es discriminado en la escuela, en la iglesia o en los centros comerciales por tener una discapacidad. En los colegios públicos, los docentes, en algunas ocasiones, están reticentes para adecuar el contenido de la materia de acuerdo con las capacidades del niño. Más aún cuando en el recreo ese niño pasa solo ese momento porque no es capaz de tener una conversación con sus compañeros de clases debido a su limitación física o social.
Alguna vez nos hemos preguntado ¿qué pensarán estos niños? Quizás en su mente anhelen estar sanos para poder jugar, ser un excelente estudiante, poder tocar un instrumento o realizar cualquier otra actividad como la llevan a cabo las personas que no tenemos discapacidades.
Es una situación difícil y dolorosa para el niño, sus padres y sus familiares, por eso exhortamos a todos los que formamos parte de esta sociedad para que ayudemos a los niños con necesidades especiales porque son niños que pueden destacarse, pero necesitan la ayuda de nosotros los docentes y la sociedad.
Como docentes, debemos inculcarles a nuestros alumnos la importancia de ser solidarios con ellos porque el día de las buenas acciones no solamente es un solo día en que tomamos fotos para decirles a todos que hacemos buenas obras. Las buenas obras se realizan ese día y todos los días a las personas que encontramos en nuestro camino para regalarles un día feliz y más si es una persona con necesidades especiales.
Especialista en Docencia Superior.