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Migración segura


Las redes criminales dedicadas a traficar indocumentados, utilizando el territorio panameño, siguen operando al margen de la ley.

Las autoridades han intentado controlar sus actividades ilícitas, pero no han logrado detener la cantidad de extranjeros que llegan a las zonas fronterizas de Darién y Paso Canoas.

Lamentablemente, muchas de estas personas pagan cientos de dólares a estos grupos criminales para que sean llevados de forma ilegal a Estados Unidos. Los reportes judiciales advierten que la mayoría de las personas que se encuentran en refugios o albergues fueron abandonados a su suerte por los llamados “coyotes”.

El problema se ha extendido a toda la región y en países como Costa Rica las autoridades migratorias también enfrentan problemas con la llegada de ciudadanos de países de África y Asia.

Los últimos casos que han registrado las autoridades migratorias están vinculado directamente con cubanos que llegan a Darién procedentes de Colombia. Desde que empezó el año han entrado un promedio semanal de 45 cubanos de forma ilegalmente al país.

La situación ha llegado a un punto crítico porque los albergues de migración están a su máxima capacidad.

Los criminales dedicados al tráfico de personas han vulnerado muchos de los controles de seguridad de los países de la región. El problema migratorio es un tema regional que debe ser atendido de forma urgente.

Respetando los derechos humanos y las convenciones internacionales, es tiempo de actuar enérgicamente contra las personas que sean detenidas cometiendo este delito.

En la medida que se controle esta actividad ilícita, también se garantiza una mayor seguridad para el país.