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Misterio

Por: Redacción 04/06/2014

Tras dos meses de búsqueda de las dos jóvenes holandesas, no se han encontrado aún rastros de su presencia por los bosques montañosos de Chiriquí y Bocas del Toro. Rescatistas especializados de Panamá, Holanda, Costa Rica no han hallado pistas fiables del paradero de las bellas y atléticas holandesas, con todo y la participación de canes entrenados en búsqueda de seres humanos. Las características del medio ambiente agreste y la inexistencia de centros poblados en el área selvática se erigen como unas de las principales dificultades. En la inmensidad de la región hay pocos baqueanos que las hayan visto cuando caminaban por colinas y quebradas sin señalizaciones que las orientaran sobre los peligros de la escabrosa zona.

Por este motivo, el Ministerio Público decidió que se investigaran exhaustivamente las áreas urbanas de Alto Boquete, de donde partieron sin guías, y esperaba que pudieran haber informado de la ruta que pretendían seguir, sin conocer los riesgos inherentes a las montañas despobladas.

Si las investigaciones en las áreas urbanas y rurales de Panamá no aportaran pistas consistentes, habría que considerar otras hipótesis. El tráfico de personas y la trata de blancas está en todas partes del mundo. El crimen organizado acecha por doquier, secuestrando mujeres con fines perversos. En la frontera de Darién se movilizan tanto el narcotráfico de los grupos guerrilleros como el tráfico de inmigrantes ilegales procedentes de Asia y África, según investigaciones del Senafront.

Procede investigar en otros lugares, porque estuvo al descubierto su presencia en Boquete, sin dejar de volver a examinar su posible hallazgo entre las cordilleras boscosas de Chiriquí y Bocas del Toro.

Una de las conclusiones preliminares sobre este hecho es que las autoridades de turismo deben verificar que los visitantes extranjeros cuenten con el acompañamiento de guías certificados por su conocimiento de la naturaleza ambiental. Es muy grande el riesgo de explorar los lugares agrestes sin tener, por ejemplo, artefactos tecnológicos, como el GPS, que marquen ubicaciones precisas, y botiquines de primeros auxilios.

Desdichadamente, los casos de personas desaparecidas se presentan a cada rato en rutas y lugares conocidos. Se pueden mencionar los de un banquero suizo que se esfumó, abogados y funcionarios del sistema de valores cuyo paradero se desconoce hasta el momento, o como el de la niña inglesa que desapareció de un resort de Portugal. En Estados Unidos suman millares las cifras anuales de desaparecidos.

Sin embargo, no podemos darnos por vencidos en las labores de búsqueda de las jóvenes que llegaron de Holanda con el noble propósito de colaborar en acciones comunitarias. Autoridades policiales, funcionarios de turismo, la Procuraduría pueden trabajar conjuntamente para fortalecer las medidas de seguridad en cada esfera.

No permitamos que el ascendente número de turistas extranjeros pueda mermarse por este caso, y la prioridad es, por razones humanitarias, reemprender la búsqueda para consuelo de sus padres.

El turismo ecológico y de riesgo incita a los visitantes a conocer la ubérrima biodiversidad que existe en el territorio nacional, con el requisito de medidas de seguridad para protegerlos debidamente.

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Viernes 7 de agosto de 2026