Modernización
Todavía miles de personas tienen que madrugar para poder recibir atención en los servicios públicos de salud. Aunque muchos de esos servicios han sido modernizados, las aglomeraciones en las dependencias del Ministerio de Salud (MINSA) y la Caja de Seguro Social (CSS) siguen siendo una pesadilla.
La mayor parte de la población no tiene un seguro privado que le permita recibir atención médica en clínicas o centros médicos privados, por lo que las entidades públicas son su única opción.
El crecimiento de la demanda ha ocasionado que en algunas sedes de la CSS se tengan que regular los cupos de algunos especialidades y servicios. Los funcionarios hacen su mayor esfuerzo, pero la cantidad de personas que acude a estos lugares es cada vez mayor.
Para tener una idea de la importancia de la CSS se estima que anualmente se atienden en sus instalaciones 2.5 millones de asegurados. Esto incluye a personas que cotizan y beneficiarios.
En el caso del MINSA, las estadísticas revelan que anualmente manejan cerca de cinco millones de consultas en sus diferentes entidades.
En la medida que los servicios de salud mejoren, en cuanto a calidad y tiempos de atención, también saldrá ganando la población. Eso depende en gran medida del soporte financiero de esas instituciones.
La falta de médicos y las limitaciones de medicamentos juega un papel clave en todo el sistema de salud. Si las autoridades logran hacer más expedita la atención y reducir los tiempos para cumplir con procesos como licencias de maternidad y compensaciones por riesgos profesionales, sería un gran avance.
La salud es un asunto de todos y los avances que se logren será de beneficio para el país.
