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¿Muerte de la Filosofía en Panamá?


El famoso filósofo Mario Bunge se doctoró en ciencias físico-matemáticas por la Universidad de La Plata, Argentina, en 1952. Ganó el Premio Príncipe de Asturias y ostenta a su favor 14 títulos de doctor honoris causa y 4 de profesor honorario. En su última publicación Crisis y Reconstrucción de la Filosofía ha señalado que la filosofía está enferma aunque no de gravedad. En Entrevistas 21, hecha el día sábado 26 de abril de 2003, Bunge declaró cuestiones que estimo guardan relación con la probable -ojalá nunca suceda- desaparición de la enseñanza de la Filosofía, como materia, tanto en las escuelas secundarias como en las universidades de Panamá. ¡Craso error!

Recordamos que Richard Rorty junto a otros distinguidos filósofos han señalado que la filosofía está muerta, así como en cierta ocasión Nietzsche sostuvo que “Dios había muerto”. Frente a esto advierte Bunge: “Yo creo que sigue viva, aunque gravemente enferma. En efecto, la mayoría de los filósofos se limitan a comentar ideas de otros, o a hacer especulaciones estériles: no abordan problemas nuevos, no se enteran de lo que pasa en las ciencias y las técnicas, ni se ocupan de los principales problemas que afronta la humanidad”.

Sin duda alguna que la filosofía pasa por serios reveses. Bunge distingue: profesionalización excesiva; confusión entre filosofar e historiar; confusión de oscuridad con profundidad, al estilo de Husserl y Heidegger; obsesión por el lenguaje, al estilo de Wittgenstein; idealismo (por oposición al materialismo y al realismo); atención exagerada a miniproblemas y juegos académicos; formalismo insustancial y sustancialidad informe; fragmentarismo y aforismo; enajenamiento de los motores intelectuales de la civilización moderna: la ciencia y la técnica; y permanencia en la torre de marfil”

Frente a los problemas que nos presenta la actualidad con la denominada “cultura relativa” y la “manifiesta superficialidad en los actos humanos”, Bunge expresa que: “Es verdad que el posmodernismo, y en particular el llamado "pensamiento débil", han hecho estragos en las facultades de humanidades. Pero, desde luego, no ha afectado a las facultades de ciencias, ingeniería, medicina, ni derecho. En éstas hay que pensar correctamente y hay que controlar la imaginación con datos”.

Pero ¿qué es lo que realmente está sucediendo con la filosofía? El Dr. Bunge reflexiona y nos responde de esta manera: “Algunos filósofos están preparados para hacer frente a grandes novedades de la cultura, y otros no. Los primeros intentan mantenerse al día con algunas disciplinas, mientras que los segundos prefieren refugiarse en el pasado. Siempre ha ocurrido así, y es presumible que así seguirá ocurriendo. Lo que importa es la calidad de los innovadores y las oportunidades que tengan para investigar libremente”.

El reto de la Filosofía, a mi modesto juicio, es filosofar su actualidad y ponderar los valores para hacer una sociedad al mejor estilo del Estado de Bienestar preservando la identidad particular sin desmedro de las cuestiones sociales.