Mujeres sin miedo...
Bien decía un amigo que en su casa mandaba él, pero que las decisiones las tomaba su esposa. En broma y en serio, no está lejos de la realidad de muchos hogares.
Las mujeres panameñas se están preparando más que los hombres. Las estadísticas de las universidades demuestran que de cada tres estudiantes que se gradúan, por lo menos dos son mujeres.
Incluso las féminas han incursionado sin problemas en actividades que tradicionalmente eran desarrollas por hombres. Solo deténgase un momento y observe los buses del nuevo sistema de transporte Metrobús. Puede quedar con la boca abierta, gran parte de los conductores de estos enormes vehículos son mujeres.
En la ampliación del Canal, las empresas también han contratado mujeres para operar equipos pesados. Lo hacen sin problemas y bien.
Muchos de los cargos ejecutivos de las empresas privadas son ocupados por mujeres profesionales.
Los desfasados prejuicios de que las mujeres solo podían estar en el hogar se han caído a pedazos en los últimos años.
Cuando se revisa la Constitución de la República se habla claramente de que no habrá ni fueros ni privilegios para ningún ciudadano. En un país en desarrollo, es inaceptable que se hablé todavía de discriminación de género.
Sin importar si es hombre o mujer, las condiciones laborales deben ser las mismas. Todas las personas tienen derecho a la educación y recibir un trato justo.
En el caso de la política, no deberían existir parámetros establecidos. Ha quedado demostrado en los últimos años que muchas mujeres llevan la bandera de los partidos políticos y son las que hacen propuestas. Incluso, al momento de debatir, salen a dar la cara por sus colectivos.
Se trata de igualad de condiciones para todas las personas.
