Multas para incivilizados
El proyecto de Decreto Ejecutivo que busca elevar y adecuar las multas a los infractores de las reglas del tránsito, ha generado todo tipo de reacciones.
Mostrar el garrote, definitivamente es una de las alternativas que le quedan a los gobernantes, cuando el pueblo se muestra en grado sumo, incorregible, irrecuperable, inmanejable.
Por supuesto que hay conductas nuevas, como la de “distraerse en el manejo para chatear” que necesitan ser reguladas, pero, advertimos, el espejismo de unas multas elevadas, sin la necesaria compañía de una campaña de educación vial, será igual que un tiro en el aire. Hará ruido, pero no producirá ningún efecto positivo.
Ahora que se viene el cambio de sistema masivo de transporte de pasajeros, sería muy bueno tratar de introducir en ese espacio, un cambio de cultura.
