Multidimensionalidad de la pobreza
De la pobreza se dicen muchas cosas y hasta existen diferentes tipos. Y es que la pobreza es más que la falta de ingresos.
Hoy nos referiremos a dos de ellas: la pobreza urbana y la pobreza rural.
Tienen características parecidas, como por ejemplo, que en ambas las personas que forman parte de este grupo viven con un ingreso diario de un dólar o menos, no cuentan con los servicios básicos de electricidad, agua y, sobre todo, no tienen acceso a la educación.
Hay contradicciones. Panamá con un crecimiento económico que es la envidia de la región al superar los dos dígitos (10.6%); sin embargo, es clasificada como uno de los países con muy mala distribución de la riqueza. El 26% de la población es pobre y aún peor, el 13% de esa cantidad vive en la miseria.
Estos son solo números. La realidad es que muchos de los panameños se acuestan con hambre, no tienen para el transporte y mucho menos para asistir a un plantel educativo.
La ciudad tiene una particularidad y es que la población no tiene un espacio físico en donde sembrar y obtener alimentos. En el campo los pobres muchas veces tienen ese espacio, pero no cuentan con las semillas para sembrar.
En la ciudad el transporte público aún no satisface la demanda y obliga a los usuarios a pelearse por obtener un cupo en un metrobús o en un “diablo rojo”.
Ojalá pronto se diseñe un plan para que exista una mejor distribución de la riqueza y se logre esa equidad que todos pregonan, pero que no es fácil de alcanzar.
Los industriales de Latinoamérica que se encuentran reunidos en Panamá también apelan a la equidad, pero esta vez comercial, para competir en igualdad de condiciones con las grandes economías del mundo.
Ojalá que esa equidad se logre en todos los sectores para alcanzar el desarrollo pleno de toda la población.
