default

Museo y turismo


REDACCION / PANAMA AMERICA

La conmemoración del descubrimiento del Mar del Sur, la apertura del Museo de la Biodiversidad, el nuevo centro de convenciones de Amador y los planes de inversión privada en proyectos inmobiliarios por millones de dólares concurren a señalar a 2013 como el gran año del desarrollo turístico de Panamá. El Plan Maestro de Turismo, elaborado por la Autoridad Nacional de Turismo, con el respaldo de la Ley 80 del 8 de noviembre de 2012, está rindiendo frutos óptimos, gracias a estímulos tributarios que amplían en forma excepcional la nueva frontera del turismo.

El Museo de la Biodiversidad atraerá millares de visitantes, tal como lo logró el museo Guggenheim de Bilbao, ambos diseñados por el prestigioso arquitecto canadiense Frank Gehry. El movimiento turístico de Bilbao, España, creció en un 500% gracias a las líneas vanguardistas del edificio del museo.

No queda duda de que, antes de su inauguración oficial, ya constituye atracción fundamental la muy singular silueta arquitectónica y el rico contenido científico del museo, cuya tecnología es similar al nido de pájaros del edificio central de los Juegos Olímpicos de Beijing 2008. Los visitantes conocerán en forma didáctica la prehistoria geológica desde que el Istmo ascendió a la superficie y los hitos culturales más importantes del país. Por afortunada coincidencia histórica, la celebración de los 500 años del descubrimiento del Pacífico pondrá en retrospectiva la trascendencia geopolítica de la hazaña de Vasco Núñez de Balboa, primero, como plataforma de las expediciones marítimas que conquistaron el imperio de los incas; segundo, como la apertura de una nueva vía de comunicación con Asia que hizo posible el nacimiento de Panamá como Estado soberano, y la construcción del Canal.

Desde hace 500 años, el mar es para Panamá un espacio físico alternativo de extraordinaria importancia para la navegación biooceánica, el intercambio internacional de mercancías y el desarrollo turístico nacional.

La expansión urbana ha producido la necesidad imperiosa del uso de rellenos marítimos en el pasado, como por ejemplo, la construcción de la Avenida Balboa, hoy flanqueada por espectaculares edificios; el centro de convenciones Atlapa y el Causeway construido por ingenieros norteamericanos.

En esta área ganada al mar se levanta el Museo de la Biodiversidad, inserto en un conglomerado turístico de hoteles, restaurantes, embarcaderos de yates, centro de viajes turísticos a Taboga, Contadora, Naos, etc. El Plan Maestro de Turismo fija como áreas de atracción el turismo de cruceros, el de veraneo y pesca, el ecoturismo, el agroturismo, el de compras y negocios, el de aventuras, el cultural étnico y una amplia y diversa gama de oportunidades para conocer qué fue Panamá en el pasado y qué es hoy Panamá.

Si hace 500 años arribaron los conquistadores con la espada, con el Evangelio y con la lengua castellana, hoy en el siglo XXI llegan millares de visitantes para conocer esta tierra bañada por dos mares, dotada de una admirable fauna y flora. Nos hemos organizado para recibirlos con una política turística de primer orden. No debemos vacilar en llevarla a la práctica.

Edición Impresa

Viernes 14 de agosto de 2026