Narcopolítica
La infiltración del narcotráfico en partidos políticos panameños es un asunto de antigua data. Y no es simple coincidencia que las denuncias correspondan al PRD. En esta área figuran el caso de Castrillón Henao, que aportó dinero a la campaña presidencial de 1995; el caso de David Murcia y el maletín repleto de dólares a un candidato municipal; el caso del hallazgo de un alijo de cocaína en el automóvil de un diputado; los asesinatos de San Miguelito contra cuadros y abogados del partido fundado por Omar Torrijos.
A estos tenebrosos antecedentes se incorporan hoy las controvertidas relaciones del tristemente célebre narcotraficante mexicano Juan Juárez Orosco, alias “El Abuelo”, detenido en Panamá y extraditado a Estados Unidos, con una candidata a diputada del PRD.
Abrumado por las relevaciones documentadas de esta vinculación, el candidato presidencial Juan Carlos Navarro pidió que el Ministerio Público investigue las presuntas vinculaciones del narco mexicano con Zulay Rodríguez, pero se negó a formular comentarios sobre este nuevo caso de narcopolítica que envuelve al PRD. El candidato Juan Carlos Varela lanzó un dardo envenenado a Navarro en el debate sobre el turismo que este no logró sacarse de encima, ante la difusión de la noticia del nuevo caso.
El ministro de Seguridad, José Raúl Mulino, recalcó en reiteradas ocasiones que el crimen organizado está penetrando la estructura económica de los partidos en forma de financiamientos millonarios, con el fin de obtener influencias que obstaculicen las investigaciones y entorpezcan las resoluciones judiciales.
La recomendación de Mulino no fue atendida en la situación generadora de las revelaciones de Héctor Rojas, quien afirma ser testigo del nexo de la política con “El Abuelo”. Juárez Orosco es sindicado por las autoridades mexicanas de ser enlace clave de una organización que transportaba estupefacientes de dos de los carteles más conocidos y peligrosos, el de los Beltrán Leyva y el del “Chapo” Guzmán del cartel de Sinalooa, preso en el país azteca.
El peligroso narcotraficante fue detenido en marzo de 2012 en el Aeropuerto Internacional de Tocumen. Fue internado en La Joya. Poco después, los hijos de Juárez Orosco se habrían entrevistado en un hotel de la capital con la abogada que, según se afirma, se comprometió a obstruir su extradición a Estados Unidos a cambio de cuantiosos honorarios profesionales.
Corresponderá al Ministerio Público las investigaciones orientadas a desentrañar los trasfondos económicos y políticos subyacentes en las revelaciones expuestas en este caso que pondría otra vez en el pináculo del escándalo las conexiones fraudulentas de la penetración del crimen organizado en la política panameña.
Las investigaciones policiales de autoridades norteamericanas pueden contribuir a través del acta de inculpación en el expediente al conocimiento de la Procuraduría General de Panamá acerca de las actividades en Panamá del inculpado de haber estado a cargo de la estrategia montada, desde el principio de los 90 hasta su detención en 2012, de la operación en gran escala del transporte de 35,000 kilos de cocaína y otros narcóticos a través de las aguas del océano Atlántico con destino a Estados Unidos.