Natalicio del grande héroe americano
Simón Bolívar nació el 24 de julio de 1783 en Caracas, capital de Venezuela. Perteneció a una familia de las más nobles y ricas de la aristocracia criolla de Caracas. Quedó huérfano a muy temprana edad. Tenía solo tres años cuando murió su padre, y la tutoría, así como la administración de la vasta propiedad, quedaron al cuidado de su madre, doña María, y del padre de ésta. Doña María llevó la vida de reclusión que su condición de viuda exigía.
La escasa información que sobre ella poseemos nos la muestra como una mujer sabia y generosa, pese a lo cual no ejerció una gran influencia en la educación de Bolívar. Se necesitaba para controlarle una mano más fuerte que la de una dama criolla de ilustre origen.
¿Quiénes fueron sus maestros? El primero que menciona Bolívar en sus escritos es Andrés Bello, que después llegó a ser gran filólogo y poeta, y compiló una gramática española que fue considerada como una obra fundamental. Fue un hombre, Simón Rodríguez, quien ejerció la mayor influencia sobre Bolívar y a quien debe considerarse como su verdadero preceptor. Había leído todos los libros de filosofía caídos en sus manos: Spinoza, Holbach y sobre todo Rousseau. Su gran ambición era convertirse en el Rousseau de Sudamérica.
No existe prueba definitiva de que este visionario reformador y luchador haya aplicado a Bolívar las teorías del Emilio, pero es indudable que puso a Rousseau en contacto con el joven Bolívar.
En todas las cartas y escritos de Bolívar, ningún autor es mencionado tantas veces como Rousseau. En su confesión a Simón Rodríguez, Bolívar afirma con toda claridad: “He transitado el camino que usted me ha señalado”. Para luego agregar: “Usted ha moldeado mi corazón para la libertad y la justicia, para lo grande y lo hermoso”.
Fue más la educación que la instrucción que recibió Bolívar de su maestro Simón Rodríguez, pero solo con ello, el maestro Rodríguez se ganó un lugar en la historia. Contribuyó a la formación de un gran hombre y ¿qué más puede decirse de un pedagogo? En realidad, esta conducta de Rodríguez tuvo mejores posibilidades de llegar al corazón de su discípulo, porque aunque Bolívar comprendía rápidamente y tenía buena memoria, no se preocupaba mucho por sus estudios.
Aquel joven de providencial prestancia, que supo amar “la libertad y la justicia”, liberó cinco naciones latinoamericanas (el grande héroe americano), por lo cual se hizo merecedor del título: “Simón Bolívar el Libertador de América”.
Pedagogo, Escritor, Diplomático.
