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Navidad, compartir mejores momentos

Por: Redacción 10/12/2015

Es muy hermoso destacar el verdadero sentido de la Navidad cuando los seres humanos comparten los mejores momentos, visitando los hogares en cualquier parte del planeta tierra. Pero hay algo muy especial que diferencia el sentido de la Navidad. Culminada las fiestas de Acción de Gracias y el Black Friday, cada persona proyecta brindar ese sentido humano como lo es ofrecer un obsequio a cada familiar o amigo. Pero sabemos verdaderamente ¿cuál es el significado de la Navidad?

Hace 2015 años en la histórica ciudad de Belén, donde nació el Rey David, se cumplieron las profecías que el profeta Isaías dijera sobre el Nacimiento de Jesús, cuya misión era dar el mejor regalo del mundo, su amor y su perdón para todos los pecadores en el mundo. Lo cierto es que el Nacimiento de Jesucristo significó mucho, ya que su mejor regalo fue haber dado su vida para el perdón de nuestros errores en esta vida. Lo bueno de esto es que quien lo acepte como su verdadero salvador es merecedor de todas las cosas bellas que Dios nos regala diariamente sin condiciones.

Entonces, ¿podemos comparar ese amor con un regalo material? La respuesta es No, la Biblia nos enseña en Mateo 6:33, primero buscar las cosas del Reino y lo demás vendrá por añadidura. Desafortunadamente, el verdadero espíritu de la Navidad se está perdiendo por el consumismo que los seres humanos desbocamos en los grandes centros comerciales del mundo, sin medir cuáles serán las consecuencias para un mejor futuro.

Estamos en diciembre, mes de la Navidad, una época de estar en casa, de vacaciones escolares, de tardes de juegos, paseos a las montañas y convivencia con la familia y las mascotas, los regalos deberían ser solo una parte de esta fiesta, las casas deberían ser el lugar donde acoger a la familia y no el hipermercado del juguete o regalo más caro. Se trata de celebrar el encuentro, de alegrarnos por poder compartir un año más, de revivir la magia de la infancia, de nuestros estudios de secundaria, la universidad, un momento agradable en nuestras vidas, es verdaderamente el espíritu de armonía navideña, en familia. Si convertimos la fiesta en un agobio económico, si nos endeudamos, si Navidad y Reyes solo existen bajo una montaña de regalos, es que nos hemos olvidado de su significado real y así enseñamos a nuestros niños que sin un millón de juguetes no pueden disfrutar la Navidad. Todo eso es falso.

Volvamos a la esencia, a la emoción, a la espera y la alegría de lo que es verdaderamente el espíritu de la Navidad en nuestros corazones, compartiendo esas bellas experiencias de nuestros hijos en la escuela primaria, sus quinceaños, la secundaria, la universidad y muchas cosas bellas que Dios nos regala diariamente.

Que en estas fiestas reencontremos el espíritu de la Navidad, del nacimiento de una nueva oportunidad compartiendo la vida en familia y entre amigos. Feliz Navidad y bendiciones de Dios para Panamá.

Comunicador social.

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Martes 28 de julio de 2026