Navidad cristiana o Navidad comercial
A través de los tiempos, vemos que los cristianos han ido haciendo un cambio en sus creencias, pero podemos pensar que como el mundo cambia, las iglesias tienen que transformarse también. Los cristianos han ido cambiando poco a poco esta celebración; la Biblia no da una fecha exacta del nacimiento de nuestro señor Jesucristo, pero los cristianos, católicos y no católicos, han ido celebrando este acontecimiento del Nacimiento de nuestro señor Jesucristo. Tomando en cuenta la información bíblica, sobre el Nacimiento, todo ocurre en un humilde pesebre en Belén, hace más de 2,000 años.
Queremos que ese nacimiento sea en nuestros corazones, donde podamos ver con ojos de espíritu que ese Jesús me transformó, cambió mi vida, ese es un aspecto de la Navidad cristiana, compartir y dar amor al que más lo necesita, ayudar al más necesitado, al enfermo, al hambriento en amor de Dios y de espíritu.
Pero así como ese Nacimiento cambió al mundo, podemos observar que están los cristianos teniendo otra polémica que es la de la Navidad consumidora, en la que el consumismo está confundiendo a muchos cristianos católicos, no católicos; la Navidad comercial invade desde el norte con el Santa Claus, y el arbolito que no está en el contexto bíblico, pero que está tomando cancha y ganando fuerza. Santa Claus no debe formar parte de nuestra tradición navideña; Santa Claus es una creación comercial para contrarrestar la tradición cierta de los Reyes Magos que trajeron presentes al niño Jesús.
El materialismo que día tras día más y más rodea esta celebración, obviamente nos dirige a lo superficial, material y mundano. Durante las Navidades, las tiendas reportan ventas récords de alcohol, el uso de drogas aumenta desmesuradamente y la gente parece solamente estar concentrada en la diversión, regalos es tanto que debemos decir que a los niños, desde muy pequeños, los confunden haciéndoles creer que lo importante es el obsequio material y esperan a un hombre que baje por la chimenea y deje el regalo en el árbol que a un Dios que nazca en nuestros corazones y nos dé los grandes valores como el amor, la responsabilidad y, sobre todo, el respeto.
Por esta razón es esencial que sigamos alejados de influencias negativas anticristianas durante este período del año, Dios nos mandó a nuestro señor Jesús por medio de María en tiempos difíciles y en lo más humilde.
Otro aspecto que vemos que los cristianos se influyen es en el arbolito. Es una tradición casi europea, se cree que procede de Alemania, pero muchos cristianos lo han asumido, Jr. 10,1. Lo mismo podría decirse de los árboles. El propósito con que se coloque el árbol en la casa, el que determina si es aceptable ante Dios o no lo es nuestra fe. Tiene que estar bien para que la Navidad consumidora no nos atrape.
Hermanos cristianos en Jesús nuestro señor, enseñemos que la Navidad es el Nacimiento de Jesús en nuestros corazones donde cada uno de nosotros tenemos que ser humildes y amar a los demás. Dios nos bendiga.
Docente. UDELAS Azuero