Necesidad de un Consejo Nacional de Educación
Al inicio del gobierno (2004/09), el ministro de Educación recién nombrado anunció con mucho entusiasmo la creación del Consejo Nacional de Educación, como un organismo superior con atribuciones precisas. Se nombró el personal que compondría dicho consejo, incluso se instaló formalmente y se hizo público la presencia de los personajes designados para tal fin, a través de los medios de comunicación (televisión, prensa y radio).
Después de aquella información ruidosa, nada más se supo del Consejo Nacional de Educación. Se pidió al titular de la cartera educativa que informara a la nación sobre la suerte de ese organismo: si funcionaba o no, y, en consecuencia, tomar las medidas que correspondían para esclarecer el estatus de este cuestionado organismo estatal. Pero jamás se dio una respuesta en ese sentido ni se volvió a hablar del mencionado consejo. Durante el periodo de gobierno siguiente (2009/14), ni siquiera se hizo referencia sobre el Consejo Nacional de Educación. El Meduca impulsó, en cambio, algunas reformas parciales improvisadas, entre otras, la llamada "transformación curricular" que resultó ser un fiasco.
Nosotros consideramos que un Consejo Nacional de Educación, bien concebido y conformado, es de capital importancia como organismo superior consultivo del ministro de Educación de turno. Porque, entre sus atribuciones, el Consejo Nacional de Educación debe proponer al ministro de Educación la política educacional de la nación, para lo cual deberá precisar, en cada caso, los objetivos educacionales que se pretendan alcanzar con los diversos tipos de enseñanza y estudiar las medidas que aseguren la coordinación y correlación de las diversas ramas y servicio de la enseñanza, dentro de los principios de la educación para la democracia cuidando, especialmente, de que se realicen en la práctica la unidad y continuidad del proceso educativo. Para este fin podrá realizar y ordenar los estudios que estime conveniente.
También corresponderá a este consejo proponer al ministro las medidas que permitan relacionar los servicios educacionales con los demás servicios del Estado y con las diversas actividades nacionales, a fin de reforzar eficazmente la función social de la educación. De igual manera, proponer las medidas que permitan coordinar la formación y perfeccionamiento del magisterio y profesorado en servicio; impulsar la realización de congresos nacionales de educación, los viajes de estudio y el intercambio de profesores con los de otros países. Preparar y proponer planes en el campo de la educación extraescolar que tiendan a elevar el nivel moral, intelectual, artístico, físico y social de la nación, y, en general, toda otra medida que se relacione directa o indirectamente con la mejor atención, funcionamiento y superación de la educación nacional.
UN CONSEJO NACIONAL DE EDUCACIÓN, BIEN CONCEBIDO Y CONFORMADO, ES DE CAPITAL IMPORTANCIA COMO ORGANISMO SUPERIOR CONSULTIVO DEL MINISTRO DE EDUCACIÓN DE TURNO. PORQUE, ENTRE SUS ATRIBUCIONES, DEBE PROPONER AL MINISTRO DE EDUCACIÓN LA POLÍTICA EDUCACIONAL DE LA NACIÓN, PARA LO CUAL DEBERÁ PRECISAR, EN CADA CASO, LOS OBJETIVOS EDUCACIONALES QUE SE PRETENDAN ALCANZAR CON LOS DIVERSOS TIPOS DE ENSEÑANZA...
Por otra parte, estudiar los conflictos entre autoridades, organismos o servicios de la educación nacional que surjan de la aplicación de las normas o directivas del Despacho Superior y proponer al ministro del ramo las medidas necesarias para solucionarlos. Asimismo, examinar y evaluar anualmente los resultados del trabajo de diversos servicios educacionales del Estado, para lo cual las direcciones nacionales y regionales y los otros servicios del ministerio quedan obligados a presentar una memoria sin perjuicio de las informaciones adicionales que el consejo pueda exigir.
También es atribución del consejo proponer al ministro las modificaciones de que pueda ser objeto la legislación y reglamentación educativa vigente y los proyectos de leyes y reglamentos aconsejables para el mejor funcionamiento de los servicios educacionales, pudiendo solicitar directamente a los organismos que estime conveniente, los informes técnicos necesarios y la cooperación de funcionarios en comisión. Presentar anualmente un estudio del Presupuesto de la Educación Nacional y proponer el Plan anual de edificación escolar.
Tareas de un Consejo Nacional de Educación son sumamente complejas y técnicas, y requieren de las personas que lo forman, contar con una preparación de alto nivel y experiencia en las diferentes disciplinas. De no ser así ?como ha ocurrido hasta el momento? el organismo creado en el periodo (2004/09) seguirá siendo letra muerta como en efecto lo ha sido; una caricatura de "Consejo Nacional de Educación", sin atribuciones y sin prestancia; que solo aparece nominalmente en el organigrama del Meduca como un ente parecido a un "mascarón de proa".