Necesidades políticas
Los grupos conocidos en Panamá como sociedad civil han alcanzado cierto grado de protagonismo en el quehacer político de Panamá más como grupos con intereses políticos que como organizaciones que velan por los beneficios y necesidades de la población del país. ¿Cómo han alcanzado este protagonismo? La lucha contra la dictadura militar que gobernó en Panamá por 21 años y se inició con el golpe de Estado al presidente electo Dr. Arnulfo Arias M., en octubre de 1968, hasta la invasión a Panamá por el ejército de Estados Unidos que expulsó del poder al dictador general Manuel A. Noriega en diciembre de 1989, produjo el marco de una transición que iba desde un gobierno dictatorial a otro marcado como democrático, que permitió a estos grupos establecerse en el contexto económico-político en esos momentos.
Las expresiones iniciales de estos grupos se generaron dentro de un contexto de participación ciudadana en el cual se expresaban críticas al poder autocrático del gobierno militar y en defensa de los aspectos cívicos y políticos de la ciudadanía. Se establecieron grupos cívicos con miras a recobrar los derechos y el espacio de expresión pública, libre y soberana del pueblo y se aprovechó la ocasión para crear una simbiosis operativa entre los grupos de sociedad civil y el pueblo de a pie.
El protagonismo de los grupos de la sociedad civil se desarrolló en el periodo de recuperación democrática luego de la crisis política que se produjo a finales de la dictadura militar, el cual se profundizó a partir del retorno democrático. No obstante, se produjo un distanciamiento entre estos actores que supuestamente deberían representar al pueblo y los partidos cuyo interés central es siempre electoral, con objetivos centrados en la captación de votos.
La institucionalidad tradicional del Estado estaba debilitada. El ajuste estructural que siguió fue para formar coaliciones políticas sin una verdadera división entre los poderes constitucionales. Se instituyó un republicanismo cívico como forma de democracia participativa inspirada en conceptos de Maquiavelo y Rousseau.
Ante sus necesidades políticas, la autoorganizada sociedad civil tendría que aclarar ¿cuál era la dimensión política?, ¿cuáles eran o son sus capacidades y potencialidades?, ¿deben asumir funciones propias del Estado? Estas consultas generan cierto grado de inquisición política en nuestro contexto nacional y provocan preguntas tales como ¿por qué Movin?
La participación de la sociedad civil parece ser utilizada para diluir las responsabilidades del Gobierno y legitimar sus omisiones. Lo que sí es claro es que no toda acción de la sociedad civil, está adscrita a la prevalencia de la transparencia, eficiencia y objetividad dados los intereses y necesidades políticas de estos grupos autoorganizados.