Necesidades soslayadas
Cuando se vive en medio de necesidades básicas insatisfechas, aquellas que son prioritarias para la población, como una vida digna, el tener educación, salud, vivienda y un trabajo decente que permita mínimamente hacer frente a las responsabilidades del hogar, su ausencia genera costos familiares, lo que compromete la eficaz intervención del Estado, así como la calidad de vida de las comunidades.
Encontramos en los ngäbes y buglés, graves carencias por encima de otros grupos indígenas, no gozan de una vida digna y decente, y sufren la falta de oportunidades laborales. Uno de los factores determinantes es la pobreza. La Encuesta de Hogares 2008-2012 indica que la pobreza ngäbe y buglé (92.2%) es preocupante, sobre todo por el impacto que representa para la vida de las mujeres (76,194) y los hombres (73,789), así como para la infancia y adolescencia. Un país que no permea su crecimiento económico estimado en 7.0% para 2015, pero nos agobia con la inflación, aspecto sobre el cual el Dr. Felipe Chapman ha señalado que al aumentar esta, quienes más sufren son los grupos vulnerables.
Respecto a la pobreza, la Encuesta de Niveles de Vida 2008 señaló la grave desnutrición de los indígenas menores de 6 años (62.0%). El VII Censo de Peso y Talla indica que los niños ngäbes y buglés presentaron mayor desnutrición crónica (53%), después de los gunas (61%). Esto nos lleva a analizar la carencia de alimentos nutritivos para los ngäbes y buglés, y es una de las razones por las cuales abandonan las escuelas, al no contar sus hogares con los recursos para que sigan estudiando, según estudios del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
Esta misma institución (MEF) en 2010 estudió corregimientos desde la escala de bienestar social. De 52 corregimientos peor ubicados, 22 pertenecían a la comarca Ngäbe-Buglé. También se menciona que 2 distritos de esta comarca experimentaron retrocesos en el Índice de Necesidades Básicas: Kankintú (14.0%), compuesta por 7 corregimientos, y Besiko (8.5%), con 8 corregimientos.
Corresponde al Gobierno Nacional intervenir y dotar de los recursos, políticas y estrategias que mejoren las necesidades básicas en la zona comarcal, área en que prevalece la mortalidad materna, donde la infancia y adolescencia carecen de oportunidades educativas y los diagnósticos que miden el bienestar social son ignorados, quizás porque aquellos que nos representan han perdido el norte, que necesitamos calidad de vida, salud, educación y trabajos decentes para 75 mil 040 mayores de 15 años de la comarca.
Esperamos que líderes tradicionales comprometidos, con capacidad para escuchar y dialogar a través del respeto e inclusión de todos, sean quienes decidan los intereses mayoritarios de los 9 distritos y corregimientos de los cuales se compone la comarca Ngäbe-Buglé.