¿Negligencia o complicidad?
La Caja de Seguro Social (CSS) contrató por 4.4 millones de balboas los servicios de la empresa Health Lean Logistics Panamá para que cree una base de datos de los medicamentos que compra y despacha la institución. Una decisión acertada, aunque tardía. No se trata de una crítica a la actual administración, al contrario, esto viene a subsanar una vieja e injustificable deficiencia.
La propia CSS reconoce que no tiene control sobre los 120 millones de balboas que invierte anualmente en medicinas. Resulta inconcebible que frente a esta situación, las administraciones anteriores no hubiesen actuado para proteger el dinero y la salud de todos los asegurados. Esta falta produjo graves daños económicos a la maltrecha institución de seguridad social y puso en peligro la salud de los panameños por la dudosa calidad de los medicamentos.
En un país en donde se registró una de las peores tragedias de envenenamiento masivo por el consumo de medicamentos adulterados, resulta inaudito que no hubiera un control efectivo sobre los fármacos. El levantamiento de la base de datos electrónicos no debe ser una acción aislada, la CSS tiene que hacer una investigación a conciencia para determinar si la inacción de las administraciones pasadas se debió a negligencia o a complicidad.
