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No aprendieron nada


La propuesta legislativa, de reformar el Código Electoral para introducir el mecanismo de segunda vuelta en las próximas elecciones generales, ha desnudado el panorama político del país, dejando a los ciudadanos con un sabor amargo y una realidad que es, al menos, el peor escenario posible.

El Gobierno de manera sorpresiva y hasta arrogante decide deshacerse de su principal aliado y por al mismo tiempo lo trata de dividir, haciendo todo lo posible por mantener en él al ministro de Economía y Finanzas. Aún más, deciden revocar su propio entuerto legislando al revocar la ley que restaura la nacionalidad del alcalde Bosco.

En el camino y de manera “misteriosa”, algunos diputados de los partidos Revolucionario Democrático (PRD) y Panameñista deciden que esta reforma es buena para los intereses del país.

No aprendieron nada. El partido Cambio Democrático no ha aprendido, que en Panamá eso de tener un partido de derecha hegemónico no dura. Ya lo probó el Coronel Remón Cantera con la Coalición Patriótica Nacional. Ese modelo de ARENA de El Salvador no cabe en nuestro país.

No aprendió el panameñismo de su propio acto antidemocrático cuando echaron a la Democracia Cristiana del Gobierno. Lo que pudo haber sido una alianza exitosa de décadas, que hubiera llevado al país mucho más lejos de donde está, terminó ese mismo período con el sorprendente triunfo del PRD.

No aprende el PRD. Sus precandidatos presidenciales insisten en recoger figuras que traicionan sus propios partidos o que han estado involucrados en penosos escándalos. Y cuando tienen la oportunidad de aprovechar el momento de crisis de la alianza de Gobierno, lo que hacen es “perdonar” a sus diputados que han demostrado ser sensibles a los escarceos del Gobierno, en un claro acto de politiquería barata. “hoy por ti, mañana por mí”.

No aprende el Partido Popular, que ahora busca una alianza con los otros partidos de oposición, cuando hace días solamente su máximo dirigente acusaba a esos partidos de “Partidos Mamut” y rechazaba cualquier nueva alianza con el PRD.

No aprende la izquierda, que tratando de pescar en río revuelto, no se da cuenta que los panameños rechazamos las protestas que a los únicos que afectan, es a los ciudadanos que no tienen nada que ver con tanta politiquería.

¿A dónde nos pretende llevar la clase política de este país? Hay decenas de ejemplos de países que “iban bien” y terminaron en manos de tiranos y dictadores.

No vivimos en una dictadura, pero si el presidente lee la historia, se dará cuenta tarde de que el pueblo tiende a no importarle lo que pase con los políticos si les fallan. Y eso siempre es muy peligroso para una democracia como la nuestra.