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No cambiamos nuestros conceptos

Por: Redacción 20/11/2013

Marisín Villalaz de Arias /Médico (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Me da dolor la manera de actuar de algunos políticos sin discriminar los conceptos de política partidista o política de Estado. Pareciera que la politiquería está sobre las situaciones que podrían levantar el criterio que podamos tener de algunos dirigentes políticos cuando están en oposición al gobierno. Sin embargo, algunos hablan en nombre de un pobre pueblo que está cansado de escuchar lo mismo siempre sin recibir mucho y cuando reciben de un gobierno, una obra que es para el bien general y del verdadero pueblo, no lo reconocen, esos mismos que tanto alardean de pueblerinos y no conocen lo que es pasar necesidades.

HEMOS PERDIDO LA NOCIÓN DE LAS PROPORCIONES Y, BASADOS EN LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN LA CONVERTIMOS EN LIBERTINAJE, A VECES, COSA QUE TAMPOCO CONVIENE. OLVIDAMOS LO QUE ES LA AUTORIDAD MORAL PARA HABLAR.

Tengo entendido que Varela no asistió por un accidente de tránsito; pero de no haberlo tenido, tampoco hubiera acompañado al presidente, siendo el vicepresidente en acción porque nunca ha renunciado por delicadeza. Hemos perdido el criterio de las situaciones y, a veces, parecemos de quinto patio y actuamos como tales, pero hablando con refinamiento para tapar las malas costumbres. Lo peor es que andan por allí vanagloriándose de no ser buenos ciudadanos que es lo más importante. Quiero decir que si José Domingo hubiera cometido el mismo error, también lo criticaría porque es cuestión de principios.

Hablando de otro tema, también de políticos, hemos perdido la noción de las proporciones y, basados en la libertad de expresión, la convertimos en libertinaje, a veces, cosa que tampoco conviene. Olvidamos lo que es la autoridad moral para hablar, sobre todo cuando se tiene un programa de radio que es público. Hace unos días escuché a Don Plin en su noticiero, despotricar contra los subsidios gubernamentales. En principio, estoy de acuerdo con él porque los he combatido como política de Estado y así lo he escrito. Pero que lo haga este periodista, cuando él sabe perfectamente que fue Omar Torrijos quien los comenzó para ganar adeptos a su dictadura militar y él formó parte de la misma. Lo que sucede en Panamá es que la amnesia, muchas veces es casi total hasta parecer que sufrieran de alzhéimer, pero quieren aparentar conservar una excelente memoria. Por eso digo que él es el menos llamado a tocar ese tema, ya que el paternalismo apareció con esa maldita dictadura que tanto daño hizo al país... y habría mucho de la misma porque la tengo clarita. La carta de San Pablo del domingo pasado dice que Jesús dijo que "el que no trabaja que no coma y que se ponga a trabajar para ganarse con sus propias manos la comida".

Si bien es cierto que Panamá debe estar primero en los problemas públicos y que los valores deben tenerse en cuenta antes de actuar en la vida nacional, también da dolor cómo hay un candidato opositor que repite con mentalidad enfermiza, la frase de Panamá primero, con tal de no responder directamente y con hombría, lo que se le pregunta relacionado con la posible alianza opositora y si estaría dispuesto a bajarse para que venga un tercero. Yo tampoco me bajaría porque el mismo partido me eligió y ahora no es momento para ir en contra de la decisión de una mayoría abrumadora. Cuando existe una elección, el triunfador debe ser respetado porque así fue electo. Entonces, que se lo aguanten, incluso los periodistas de los medios de oposición que ahora se arrepienten, dando la cara por los directores y dueños de esos medios que no se atreven a salir al frente. La libertad de expresión no está limitada por el gobierno porque aquí se dice lo que se quiere, hasta el insulto. Pero lo que están obligados a decir los que allí trabajan da lástima por ellos. Yo quisiera que un día los periodistas de los medios opositores, llámese periódicos, radios o televisión, hablaran belleza del candidato opositor o de las obras del gobierno. Los sacan como pepita de guaba y sin asco. No hablen tonterías, así que ahora aguanten al candidato que eligieron y él que no renuncie por un tercero porque tiene todo su derecho a continuar.

Ser oposición o ser gobierno es saludable; lo que no puede ser es la forma como se hace y los derechos famosos que cada uno cree tener. Si nos ubicamos mejor en las posiciones que tenemos, la campaña será positiva. Hagámoslo por Panamá y va en serio.

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Miércoles 12 de agosto de 2026