No cierre los ojos, por favor
Sí, no cierre los ojos en el caminar de su vida, porque se tropezará tantas veces contra murallas que aparecen y a las que hay que dar un rodeo o pasarlas por encima, saltándolas o inclusive cavando un hoyo bajo tierra y llegando a la otra parte con paciencia. Y es que chocando contra ellas, las paredes seguirán igual, pero la cabeza y la cara se partirán. ¿Qué ganamos con enfrentarnos contra lo que es irreversible y estar protestando por lo que pasó y no tiene solución? ¿Por qué estar diciendo: “y si no hubiera pasado esto…”. Pasó y hay que aceptarlo. Entendido: ¡Hay que aceptarlo! ¿Por qué a mí, por qué? Olvídese de eso.
La aceptación de lo irreparable es señal de salud mental y buscar la manera de sacar algo positivo de eso, es de personas inteligentes. Las pérdidas son parte fundamental del camino… sea de personas cercanas que mueren, negocios que caen, amigos que se van, sueños que se pierden, energía que se agota. Esté listo para lo que viene, porque en la vida se gana y se pierde, se vence y se cae. Lo importante es ser uno mismo, estar bien con Dios. Hay que tener los ojos abiertos para no estrellarnos con el desengaño de traiciones por ingenuidad. Cuántas veces nos dejamos engañar por personas que prometen mil cosas. Ilusiones amorosas fallidas, negocios en los que salimos timados.
Sin pretender decir que somos los mejores, pero ya Jesús nos advirtió que somos ovejas en medio de lobos. Hay tanta corrupción en el ambiente. Todo hay que analizarlo, juzgarlo con respeto, pero con una sana malicia. Esto se llama discernimiento. Pedir al Señor que te ilumine y usar tu cabeza. ¿Qué habrá detrás de todo esto? ¿Será esta persona sincera? Qué cuesta averiguar si la persona que te pretende y te ofrece tanto amor está casado o no. ¿Qué cuesta investigar si la persona que te ofrece este negocio tiene solvencia económica, buena fama en la comunidad, paga sus deudas y no tiene problemas legales.
Hay que tener los ojos abiertos y ver cuáles son tus motivaciones más importantes. ¿Por qué vistes de esta manera? ¿Será porque es la moda de ahora, o no habrá más bien deseos ocultos de vanidad, sensualidad, erotismo o miedo de que si te pones una ropa más decente te van a marginar? ¿Qué es más importante, tu dignidad o tu vanidad? Entonces, te das cuenta de que estás viviendo a expensas del qué dirán, y estás sacrificando por ejemplo la educación de tus hijos y su futuro, ya que vas a invertir hasta lo que no tienes para quedar bien con tu ego en vez de ahorrar. Jesús nos dijo que vigiláramos e hiciéramos oración para no caer en tentación, sabiendo que con Él superaremos cualquier obstáculo que se presente, ya que con Dios somos invencibles.
Monseñor.
