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No ensuciar, también es limpiar

Por: Redacción 12/03/2016

La crisis de la basura que afecta a los principales distritos del país es un indicativo de que las autoridades municipales, de manera aislada, no pueden solucionar el problema, mientras los órganos Ejecutivo y Legislativo no tomen la decisión de establecer una estrategia nacional para la Gestión Integral de Residuos Sólidos.

En el caso del distrito de Arraiján, esta crisis está tocando fondo, en razón de que la empresa Aseo Capital quiere aumentar la tasa de aseo, a lo que se opone el alcalde por considerar injustificado dicho aumento.

La consecuencia de la imposibilidad de ponerse de acuerdo, profundiza más la crisis, lo que se refleja en la proliferación de pataconcitos en el distrito. Y la solución salomónica de la empresa es recoger la basura solo a los usuarios que pagan el servicio. A los ojos de la empresa es lo más justo, pero no es lo más correcto, ya que el resto de los ciudadanos por no pagar la basura la seguirán tirando en quebradas, ríos, lotes baldíos o la queman.

Hay que partir del hecho de que hablar de desechos es hablar de salud pública, lo que significa que las enfermedades que se puedan derivar de la mala disposición no distinguen entre los que pagan basura y los que no, y afectará a todos por igual. De ahí entonces, que las autoridades, previendo una epidemia y para evitar la transmisión del dengue, el chikungunya y el zika, se ven obligadas a realizar jornadas de recolección de chatarras y toda clase de basura que pueda ser criadero del mosquito Aedes aegypti.

El fin de semana pasado, ante la inminencia de una epidemia por la cantidad de basura, la junta comunal de Veracruz presidida por el HR Gregorio Ángeles organizó una jornada de limpieza con el apoyo del Minsa, el Sinaproc, el Comité de Salud y la iglesia. Esta jornada de limpieza era necesaria al corto plazo; sin embargo, al largo plazo es más necesario un cambio de hábitos y de crear conciencia en los ciudadanos para que hagan una adecuada disposición de los residuos.

En lo personal no soy partidario de desgastar a los funcionarios en jornadas de limpieza, porque esto se convierte en un círculo vicioso en el cual las autoridades limpian y los ciudadanos vuelven a ensuciar.

Por ello, para hacerle frente a esta crisis se requiere: Educación ambiental y buscar una fórmula efectiva para obligar a los ciudadanos a que paguen por la recolección de la basura. "No ensuciar, también es limpiar", debe sustituir el círculo vicioso de poner a los empleados públicos a limpiar y que los ciudadanos vuelvan a ensuciar.

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