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No a los Memes panameños

Por: Redacción 21/07/2014

La historia de México es cautivante por sus complejas luchas, sus revoluciones, sus imponentes ruinas, sus mariachis y su prolífera cultura, la tornan única, una Nación soberana, con orgullo de su herencia histórica y capaz de forjar su propio destino. No obstante, el fallecimiento de Uribe Garza me causó pánico; y resulta que los panameños nos alimentamos pésimo, no nos enseñaron que no se debe fusionar almidones con carbohidratos, que el ejercicio es saludable y que sustituir los refrescos calóricos por el agua es posible.

Manuel Uribe, de 48 años, nacido en la ciudad de Monterrey, México, calificado el hombre más obeso del mundo, pereció a consecuencia de complicaciones renales. Meme, como se le conocía rebasó el peso de mil libras, indiscutiblemente su organismo no resistió y el desenlace fue eminente. Pero hilando delgado, sobre la historia de este mexicano y otras semejantes, cómo dan la vuelta al mundo, cuántas quedan registradas en el Libro Guinness de los récords y cómo otros formatos similares han generado polémicas de todo tipo y forma, como Rachel, una mujer de 24 años, que pasó de la obesidad mórbida a un peso por debajo de lo recomendado y me pregunto: ¿Hasta dónde es valioso galardonar la morbidez de un ser humano? ¿No es preferible premiar la salud y la vida? Paradójicamente, ¿da igual la modalidad de que sea mientras el individuo logre su fama rompiendo un registro histórico?

En Panamá el 60% de la población adulta posee más grasa en su cuerpo de la que debería tener, cuadruplicándose este mal en los adultos panameños en las últimas dos décadas. La obesidad se ha convertido en una epidemia a nivel mundial que nos trae consecuencias adversas para la salud, en virtud de que está justificado que es una de las principales causas de enfermedades como: hipertensión, cáncer, cardiopatías crónicas y diabetes, entre otras. Además, la grasa excesiva en el cuerpo de una persona obstruye las arterias y le da más trabajo a los órganos como el corazón, riñones, hígado y páncreas.

Ahora bien, recibimos con beneplácito la iniciativa del Ministerio de Salud, mediante el anteproyecto de ley 712, que declara el 4 de abril como día nacional de la lucha contra la obesidad, de suerte que los panameños reflexionemos sobre las consecuencias en la vida y la salud. Afortunadamente, el proyecto recibió el prohijado sustento. Confiamos en que los honorables diputados de la Asamblea Nacional traten la obesidad como realmente es: un Problema de Salud Pública.

 

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