No puede haber éxito sin compromiso
Cuando se establece un objetivo, la persona tiene que establecer un ‘pacto’ con sí misma si de verdad quiere que este sea alcanzado.
Muchos de los sueños de la gente se queda en eso, solo sueños, pues le falta un elemento para poder llegar a alcanzarlo; ese elemento es el compromiso.
Hay mucha gente que se interesa en las cosas; normalmente las hace cuando tiene tiempo o cuando la situación se lo permite; ese interés dista mucho de ser un real compromiso.
El compromiso es algo que va muy ligado a la disciplina; normalmente una persona comprometida con algo es autodisciplinada y nadie tiene que recordarle las cosas que tiene que hacer ni cuando las tiene que hacer. Hay muchas definiciones de disciplina, mas hubo una que escuché en una sesión de motivación ya hace más de 13 años, pero que explica claramente y en lenguaje coloquial lo que significa ser disciplinado: Ser disciplinado es hacer lo que haya que hacer, cuando se tenga que hacer, se tengan ganas o no.
Disciplina y excusas generalmente son como el agua y el aceite, no se mezclan; tampoco se mezcla con dilación (procranistation en inglés) ni con pereza ni con vagancia ni con apatía ni con muchas otras que hoy día forman parte intrínseca o derivada del vocabulario y, sobre todo, de la forma de ser de mucha gente.
Una persona disciplinada se prepara física y mentalmente para los retos del diario vivir; siempre tiene una actitud de seguir adelante y destierra de su mente la expresión ‘no tengo tiempo’; para el disciplinado nunca es demasiado tarde o demasiado temprano para hacer algo; tampoco lo espanta el sol ni la lluvia si esto afecta el camino que tiene trazado para conseguir su objetivo.
Los ejemplos más prácticos de personas que han alcanzado el éxito por medio de la autodisciplina son los deportistas; ¿alguno de ustedes ha estado a las 4 a.m. en la calle y ha visto ciclistas o corredores entrenando? Esas personas son un claro ejemplo de disciplina. Una vez un amigo me dijo a manera de broma: ‘esos locos salen a correr cuando los caballeros llegamos de la fiesta’; es muy probable que este amigo sea exitoso en cualquier otro campo, mas no en el deporte, no se lo critico pues cada uno tiene distintas prioridades de acuerdo con sus objetivos personales y muy seguramente, su autodisciplina la enfoca en otros quehaceres.
Hoy te invito a que pienses cuáles son esos objetivos que tienes y que revises cómo está tu disciplina para alcanzar los mismos; que hagas los ajustes necesarios para que puedas sentir que vas en el camino correcto a lograr tus sueños.
Colaborador.