No siempre críticos
Se nos señala a veces con resentimiento por nuestras críticas. No obstante, difícilmente haya organismo alguno que trate de colaborar con los gobiernos en forma positiva como lo hacemos los medios de comunicación. Son incontables los casos de aportes que hemos hecho con las mejores intenciones para la solución de determinados problemas. Pero hay funcionarios de alto rango que pareciera que tienen el concepto de que a ellos nadie de afuera tiene que decirles lo que deben hacer. Y nuestros bien intencionados aportes, siempre se desestimaron. Mejor dicho, los sepultaron la soberbia, la abulia y la pereza.
Un caso patético fue el de la necesidad de afrontar el hacinamiento en nuestras cárceles.
Martillamos hasta el cansancio, durante años, que el Gobierno Nacional tendría que buscar los muchos millones necesarios para modernizar nuestras cárceles y construir varias nuevas y de impostergable necesidad. Y no ha sido sino hasta ahora, cuando el actual gobierno, y al fin hubo uno, que afrontó el problema.
Si los señores gobernantes del pasado y sus respectivos Ministros de Estado hubieran actuado entonces, muy distinta hubiera sido ahora la cuestión del hacinamiento carcelario.
