No somos como creemos
que somos. Somos como nos ven. Las imágenes son copiadas de las impresiones. Atribuida a David Hume (filósofo, economista, británico, 1711-1776), esta idea es una figura que trasciende el campo de las artes visuales y el lenguaje y se interna en la conducta humana. La vasta capacidad de semejanza y representación de la imagen llega a todos los ámbitos del mundo cultural y natural, a los negocios, a la política, con una grande y peligrosa dosis de engaño. “Las sociedades en todo el mundo están siendo influidas por la tendencia de sustituir los valores auténticos por la imitación. La imagen predomina sobre lo real, el pseudo-hecho brinda mayor satisfacción que lo espontáneo en el mundo actual de expectativas y ansiedades. Esto lo decía Daniel J. Boorstin a principios del siglo pasado y sigue con validez. (La imagen, acontecimientos ficticios en América). Los atributos de la imagen constituyen un campo de discusión ilimitado. En un medio de baja escolaridad, como el nuestro es, todo lo mediocre le cae bien al pueblo. Pero también en las sociedades llamadas cultas como la europea y la estadounidense las imágenes mentales son de uso corriente.“… bajo ciertas circunstancias –observa Walter Lipmann- los hombres responden con la misma fuerza a las ficciones y a la realidad, y en muchos casos contribuyen a crear aquellas ficciones a las cuales responden”. Los panameños estamos pasando por una crisis de credibilidad generada por la insatisfacción de la gestión gubernamental y las promesas, a pesar de que se asegura que Panamá goza de la economía más floreciente de su historia. El slogan Juntos haciendo un mejor Panamá no embona con la percepción. Cabe suprimir la palabra juntos y la palabra Panamá amerita una explicación. A quienes conocemos algo de estas cosas nos asombra la desfachatez con que algunos constructores de imágenes las preparan sin una base sostenible de credibilidad. El gobierno CD parece no tener noción de las prioridades, pues en vez de atender las necesidades apremiantes, se empeña en prometer como si fuera un señuelo proyectos colosales. Cuando en un país la prensa es ahogada, hostigada, desacreditada, hay claras señales de que un proceso dictatorial está en marcha. Los medios han quedado limitados a un papel existencialista (Sartre), “lo que no es y que sólo existe”, por consiguiente, pasa, como el viento, como una nubecilla errante. Señor Presidente, hágale caso a los medios. Los periodistas no son enemigos. Al contrario. Somos la brújula del gobierno y de la sociedad en los países civilizados. Señor Presidente, no use más el mazo contra los muros. Uselo dentro del gobierno. Deshágase de los holgazanes, ineptos, rapaces. Su gobierno necesita racionalizar el gasto público. El profesor Rubén Darío Carles es un experto. Con el apoyo y afecto que el pueblo le demostró usted no necesita transitar por veredas oscuras. Sea usted como el pueblo quiere que sea. No somos como creemos que somos. Somos como nos ven.
