No todo lo que brilla es oro
Generalmente, la temporada de agosto y septiembre es de alta intensidad de baratillos, ya que los almacenes de corte popular y boutiqueslimpian los saldos existentes para recibir la mercancía que se vende en la temporada alta de fin de año.
Es muy positivo que una cantidad de almacenes pongan toda su mercancía en baratillo, tomando en cuenta las reglamentaciones de la actual legislación de consumo: el precio real y de oferta en toda la mercancía. Los baratillos pueden ser totales, parciales y de mercancía seleccionada y con fecha de inicio y final, además de unidades a ofertar. Sin embargo, hay comerciantes interesados en incrementar sus ventas con publicidad, que tiende a ser engañosa al consumidor.
Algunas prácticas no transparentes que realizan algunos comerciantes:
1.- Promocionan en la tanda prime timegrandes ofertas en toda su mercancía y cuando el consumidor llega, le señalan que solo lo que tiene el punto negro, miras y muy poca mercancía lo tiene. Compras algo, pero se logró su objetivo, ¡compraste! Sumado que en el anuncio televisivo, con letras casi ilegibles, anuncian cómo se desarrollará el baratillo.
2.- El comercio tiene un gran letrero que dice baratillo y solo es un par de mercancía seleccionada, no toda la tienda.
3.- Recientemente se divulgó una publicidad en la que se descontaba cierta cantidad de dinero al comprar unos jean de reconocida marca, resulta que pueden haber otras tiendas que venden esa mercancía más barata.
Para los estudiosos del comportamiento de los agentes económicos con los consumidores, la extensión de los baratillos de septiembre a octubre, puede ser que las ventas de medio año no fueron exitosas o se extendieron debido a nuevas remesas de mercancía.
Los consumidores debemos estar vigilantes de que lo que se ofrece se cumpla y ser investigadores de la mercancía que llevamos a casa, ya que la marca no es todo y entre más publicidad tenga un producto, posiblemente sea más caro, ya que los gastos publicitarios los paga el consumidor, al adquirir el producto, similar caso a los premios por sus compras.
Visitar más comercios e investigar precios es una actitud inteligente ante la vorágine de baratillos y ofertas que se avecinan con motivo de las fiestas de fin de año. Como consumidores, siempre debemos beneficiar con nuestra compra a los buenos agentes económicos, aquellos que saben que de un buen trato con los consumidores ganamos todos.