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Nos quedaremos mudos


Hace unos días leí en un diario, que los mayores fracasos de los estudiantes eran Matemáticas, Inglés y Español. Sin los números no sabremos contar y sin los idiomas no sabremos conversar ni comunicarnos. Me duele que esto suceda y sería importante analizar por qué sucede esto en nuestras escuelas públicas. Las escuelas privadas enseñan bilingüe y los estudiantes dominan el inglés hablándolo a la perfección.

Ya he escrito antes sobre este tema y continúo sin saber lo que sucede en nuestras escuelas. Generalmente, cuando hay tantos fracasos, no es culpa de los estudiantes sino de la mediocridad de los educadores porque no saben enseñar, porque se quedaron en el siglo pasado en cuanto a métodos de enseñanza que no quieren modernizarse y permanecen con el mismo sistema de hace 50 años.

Creo que es indispensable que nuestros educadores de las escuelas públicas se modernicen de veras y traten de cambiar su sistema para que los muchachos adelanten en sus materias. Es imposible estudiar carreras buscadas en las universidades como son las de Administración de Empresas si no dominan la Matemáticas. Queramos o no, el inglés es el idioma universal y quien no lo habla lleva un handicap en su vida.

Pero lo peor de esto es que, sin buscarlo, estamos notando la diferencia entre los humildes y los que cuentan con medios para estudiar. Si continuamos en esta forma, los pobres no podrán salir de la pobreza porque su formación académica es tan deficiente que no les permite ser alguien con tanta deficiencia en su educación. Es una lástima que en los años de la dictadura desmejoraran la educación con el fin de bajar el índice académico y lograr que esos ciudadanos no les llevaran la contraria en su sistema de gobierno. Lo que lograron fue una mediocridad que persiste aún hoy y que, aunque logremos un aumento económico, la infraestructura es deficiente. No es posible que los educadores que formemos sean deficientes y que luego den una enseñanza de primera categoría. En los años de oro de la Normal de Santiago se formaban excelentes educadores y estos formaban excelentes ciudadanos.

Esta cadena que viene de arriba hacia abajo hay que romperla para que recobremos la excelencia en la educación. Sin ésta es imposible arribar a un índice de enseñanza-aprendizaje satisfactorio. Durante los últimos años, los educadores se dedicaron a jugar a los gremios que se oponían a los Ministros de Educación, no importa cuál era el gobierno de turno. Cada año bajamos en nuestra calificación y cada vez más la separación entre pudientes y no pudientes se marca ante el destino de los panameños. Ojalá hagamos algo positivo.

Médico.