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Nostalgia por el Nido de Águilas


Marisín Villalaz de Arias (opinion@epasa.com) / Médico.

No pretendo que las cosas sean hoy igual que eran antes porque el tiempo pasa y todo cambia a través de los años. Sin embargo, hace tiempo me llama la atención el comportamiento de ciertos alumnos del Instituto Nacional con relación a actividades que se han desarrollado en el país. No es la primera vez que este colegio debe ser cerrado con suspensión indefinida de clases por el comportamiento de ellos, e insisten en repetir las actitudes negativas que dejan mucho que desear de los mismos. Nosotros también éramos parte de asociaciones de alumnos y luchamos por ideales de salvar a la patria. Así fue como nos vimos involucrados en la derogatoria del Tratado Filós-Hines , salimos a la calle a protestar por el mismo y nos vimos envueltos en encuentros con la policía y más. Pero jamás faltamos el respeto a nadie ni nos salimos de nuestro cauce para traer disgustos al plantel y sus autoridades.

En los últimos años, los institutores se han visto envueltos en actos de violencia rompiendo carros, propiedades ajenas y permitiendo que se tenga al plantel como nido de vándalos que no tienen pizca de educación ni control de sus acciones. La relación nuestra con los profesores y autoridades era correcta y privaban los valores antes que el comportamiento violento que solo lleva a los dirigentes a perder el control de cualquier movimiento.

Y no quiero decir que nosotros fuéramos superiores a los muchachos de hoy porque los problemas de hoy son maximizados comparados con los de antes. Pero no puedo apadrinar, desde ningún punto de vista, las violencias ni las actitudes por los actuales problemas.

Desde que ese plantel se inauguró, los alumnos que pasaban por el mismo eran de altura y de allí salieron presidentes de la República, ministros de Estado y todos los personajes que se dieron en el país. No comprendo cómo los muchachos de hoy no han seguido esos ejemplos y, por el contrario, han tomado el camino de lo negativo, de la violencia y de los descuidos que traen como consecuencia esas actitudes.

Quisiera enviar a los estudiantes de hoy la sugerencia de que se sienten con tranquilidad a estudiar la situación por la que pasan y decidan qué actitud van a tomar ahora y en el futuro porque de ellos depende también su porvenir en cuanto a la posición que ocupen dentro de la sociedad en la que les ha tocado vivir y que, con ciertos antecedentes, esa sociedad les pasará la cuenta. Miren el ejemplo de los estudiantes universitarios. Hay que estudiar y ser alguien en la vida para que esa vida les devuelva lo positivo y sean alguien.

Médico.