Noticia alarmante
Nos ha causado alarma la noticia de que obreros de la ampliación del Canal de Panamá decretaron un paro para exigir mejores condiciones de seguridad y de transporte. Aunque sus aspiraciones puedan ser justas, desaprobamos el recurso empleado por ellos para lograrlo.
Se hace imperativo legislar, y con urgencia, imponiendo severas sanciones a todo aquel que perturbe, aun cuando sea lo más mínimo, las normales operaciones del canal. Eso no sólo afectaría la economía nacional gravemente sino que inspiraría tal grado de desconfianza entre sus usuarios a nivel mundial, que de inmediato pasarían a buscar otras alternativas.
Quizás podría equipararse cualquier tipo de acción que entorpeciera el normal funcionamiento del Canal de Panamá, durante tiempo mínimo y escaso daño como un crimen de lesa patria. Ningún gobierno debe amilanarse por cualquier tipo de amenaza sobre las normales operaciones de nuestro canal. Eso constituiría un mentís en nuestro escudo nacional sobre su concepción y existencia para beneficio del mundo, pero principalmente teniendo en mente el beneficio de todos los panameños.
