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Nuestra Señora La Antigua


Rosendo Torres (opinion@epasa.com) / Sacerdote jesuita.

Aún cuando gran parte de los panameños no se han acostumbrado, y progresivamente ya se están habituando, como nos suele suceder, este año nuevamente celebramos las raíces de nuestra fe católica en Panamá, honrando a la Madre de Dios “Zeotokos”, María Santísima, en la Advocación de Santa María de la Antigua.

Dentro del mundo católico, todos los países de Latinoamérica tienen com patrona, la misma Virgen María que es venerada con mucha fe en distintos rincones de nuestro continente indo-afro-mestizo hispano.

Si México tiene a Nuestra Señora de Guadalupe, si Argentina tiene a Nuestra Señora de Luján, si Brasil tiene a Nuestra Señora de Aparecida, si Venezuela tiene a Nuestra Señora de Coromoto, si el Ecuador tiene a Nuestra Señora de la Dolorosa del Colegio, si Costa Rica venera Nuestra Señora de los Ángeles y Honduras a Nuestra Señora de Suyapa, Panamá venera a Nuestra Señora de la Antigua como su patrona. Característica de esta patrona es el hecho de que es la reafirmación de la memoria histórica de nuestra Iglesia local. Ya que fue la primera diócesis, en tierra firme del continente americano y data de los primeros años de la evangelización en Panamá y consecuentemente en América Latina.

En 1510, los primeros pobladores venidos de la península ibérica trajeron consigo la imagen de la Virgen María y era la imagen de Santa María la Antigua, cuya devoción era popular en Sevilla, donde aún hoy se la venera. En 1513, el papa León X creó en el lugar donde se había construido un pequeño asentamiento humano, la primera Diócesis de Tierra Firme, con el hombre de Santa María la Antigua. Ese poblado desapareció con el tiempo, no así la Diócesis, ya que había sido trasladada en 1524 a la ciudad de Panamá junto con la sede de la gobernación civil para terminar en la nueva ciudad de Panamá en 1673.

El arzobispo monseñor José Dimas Cedeño decididamente, en esta última década, se ha empeñado en explicar que la desaparición del poblado no destruyó la diócesis ni tampoco se creo otra, solo se cambió de sitio y ha reiterado que la Arquidiócesis de Panamá tiene el honor de ser aquella misma Diócesis de Santa María la Antigua. Este año estamos convocados a participar en la gran celebración así como en otras actividades concernientes a los 494 años de vida eclesial en Panamá. Una procesión por las calles de la ciudad, partiendo de la estatua de Vasco Núñez de Balboa, desfilando por toda la Cinta Costera hasta llegar a la Iglesia de Nuestra Señora de El Carmen en donde se celebrará una Eucaristía a las 5:30 p.m. presidida por el señor arzobispo.