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Nuestras buenas costumbres

Por: Redacción 14/08/2014

Colaboración de la Comisión Valores Club Rotario Panamá.

 

Sería interesante averiguar por qué y cuándo perdimos nuestras buenas costumbres y por qué en los hogares y las escuelas ya no se enseñan como antes. ¿Cómo es posible que nuestra sociedad, e incluyo a todas las capas sociales, haya dejado de ser aquella gente amable, sincera y educada que era anteriormente? No encuentro una razón para que esto suceda entre nuestra gente. Desde que quisieron acabar con aquello que consideraban la alta sociedad y hacerles ver a las personas que todos eran “pueblo”, y que no debían retornar al poder que entonces tenían ciertas clases sociales, nuestras buenas costumbres se vinieron al piso. De ninguna manera es aceptable la situación de que alguien llegue a ciertos lugares, entre a un ascensor público sin dar los buenos días o tardes, ya que no hemos estado juntos ni hemos dormido juntos. Y aun así, cuando duermes con tu pareja, es de buenas costumbres darle los buenos días cuando despiertan.

LAS MALAS COSTUMBRES SE PRACTICAN A TODO NIVEL Y NO SE NECESITA SER DE PUEBLO, DE CLASE MEDIA O ALTA PARA DAR MUESTRA DE ELLO.

Nos hemos referido a que, en cierto momento de nuestra vida nos enseñaron a ser pueblo y que nuestro mal comportamiento nos identifica como tal y eso nos permite ser mal educados. Aquellos cambios que se hicieron en la enseñanza en las escuelas, nos llevaron a eliminar la enseñanza de las buenas costumbres. Hoy vemos al panameño comer en público, y nos damos cuenta de que no han recibido las reglas elementales para hacerlo con modales positivos. Sin embargo, puedo estar segura de que son expertos en tecnología moderna porque eso es lo que está de moda.

Nos hemos acostumbrado a hablar a gritos y entre más humilde eres, más gritas al hablar porque aprendimos que es parte de no tener nada que ver con una alta sociedad. Siempre he pensado que no se necesita ser alto para conocer esas buenas costumbres y practicarlas en cada momento de sus vidas. Y lo peor es que, dentro de esa alta sociedad encontramos quienes tampoco dan los buenos días porque, pareciera, no se los han enseñado ni en sus hogares ni en las escuelas. Entonces, tenemos que pensar que en las escuelas de esa clase social, tampoco se les enseñan buenos modales y es así como llegamos a una conclusión de que las malas costumbres se practican a todo nivel y no se necesita ser de pueblo, de clase media o alta para dar muestra de ello.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026