Nueva forma de fomentar el clientelismo político
El presidente de la República ha anunciado para el año 2017 un aumento de $600 en el sector público y, al mismo tiempo, de $850 en el salario mínimo para los miembros de la Policía Nacional. Demostraremos que lo que subyace en el fondo no es más que una nueva forma de fomentar el clientelismo político, pese a que la decisión adoptada pudiera confundirse con un gesto de desprendimiento y de buena voluntad política. La Federación Nacional de Asociaciones de Servidores Públicos (Fenasep) no cuestiona los merecidos aumentos, pero sí la falta de planificación por el hecho cierto de que un grupo importante de servidores públicos, quienes ejercen cargos a nivel técnico y profesional, no cuentan con salario mínimo y por muchos años han sido excluidos de un justo y merecido aumento. Este último grupo, compuesto por gente de clase media que se ha preparado académicamente, ha sido sacrificado, humillado, olvidado y aplastado por el clientelismo político y las medidas populistas fomentadas por todos los gobiernos de turno, principalmente, durante estas últimas administraciones.
Usted encuentra en el sector público: abogados, contadores públicos autorizados, ingenieros, arquitectos, psicólogos, periodistas, maestros, relacionistas, con doctorados y maestrías, con salarios paupérrimos y hasta menores de los que perciben los miembros rasos de la Policía Nacional, operadores del metrobús y las "hormiguitas de la Autoridad de Aseo", con todo el respeto que se merecen estas personas.
Así es de triste la realidad por la que atraviesa el recurso humano en la administración pública del Estado panameño y que ningún gobierno se ha interesado en modernizar, lo cual incentiva la corrupción a toda escala porque los aumentos selectivos bajan la moral y lesionan la dignidad de los servidores públicos, muchos de los cuales desarrollan tareas en puestos estratégicos que demandan responsabilidad intelectual y capacidad técnica. Los pocos aumentos que se han dado han sido selectivos, a adeptos del partido gobernante, mandos medios incondicionales, entre otros, sin mayor preparación académica, que se han visto beneficiados, lo que ha acentuado como nunca antes la disconformidad y malestar de estos profesionales de la extinta clase media.
Se presentó en tiempo oportuno el proyecto de ley 230, que pretendía modificar la Ley 9 de 1994 de Carrera Administrativa. No obstante, tenemos que denunciar que dicho documento languidece en una de las comisiones de la Asamblea Nacional debido a la conducta apática de los padres de la patria, quienes prefirieron apostar por el clientelismo político a su máxima expresión.
Abogado y miembro del Comité Ejecutivo de Fenasep.