Nueva tecnología; buena o mala para nuestros hijos
Hoy, hablar de tecnología con nuestros hijos es muy difícil y complicado, como cuando nuestros progenitores tenían que hablarnos de sexualidad; aunque creo que les era más fácil hablar de sexualidad a nuestros padres, a pesar de que desconocían cómo abordar el tema.
Sin embargo, nuestros hijos nacieron con internet, computadora, celulares, iPhone, videojuegos, televisión por cable, redes sociales (natos cibernéticos) y nosotros hemos tenido que aprender y ser adoptados por ellos y en muchas ocasiones aprender con ellos y de ellos (inmigrantes cibernéticos).
A lo largo de las últimas décadas, la nueva tecnología de la información y la comunicación han tenido un gran impacto, lo que ha provocado un cambio importante en la vida de las personas y en el funcionamiento de la sociedad.
Este nuevo siglo llegó lleno de tecnología, por un lado nos acerca, cuando nos comunicarnos desde largas distancias y por enterarnos al instante de lo que sucede en todo el mundo, pero lo negativo es que estamos perdiendo la comunicación interpersonal, el poder expresar nuestros sentimientos y nuestra manera de pensar frente a otra persona, ya que nos sentimos más cómodos conversando a través de la computadora, con mensajes de texto, por WhatsApp o por BlackBerry.
Todo lo anterior ha traído como consecuencia que al tener que acudir a entrevistas para empleo o en la atención directa con personas, no somos capaces de mantener una conversación; esto nos ha llevado a ser cada vez más materialistas.
Las nuevas tecnologías también traen nuevas enfermedades, en siglos pasados hablábamos del síndrome del escribano, luego del síndrome del túnel del carpo, hoy estamos frente a enfermedades que afectan a todas las edades, sobre todo a los adolescentes, que aun sin ser profesionales, presentan padecimientos por el mal uso de las computadoras, los celulares y los videojuegos. Esto sin entrar al mundo de la internet, en el que nuestros jóvenes tienen una vasta información sin control sobre todos los temas; información que cambia cada instante del día y que se puede utilizar en positivo o en detrimento de ellos.
Es claro que no podemos hacer mucho para que nuestros hijos se mantengan al margen de la nuevas tecnologías y sus formas de interacción, pero sí podemos tomar algunas medidas preventivas para evitar que no sean víctimas de estas modalidades que ponen en riesgo la moral y la salud sobre todo en edades escolares y en los adolescentes.
Si bien es cierto con la internet está a nuestro alcance, como nunca antes, el conocimiento científico y nos permite manejar y disponer de todo tipo de información y nos ofrece una gran cantidad de material para la diversión y el entretenimiento, esto trae consigo una gran cantidad de riesgos para nuestros hijos como: el aislamiento, la pérdida de la noción del tiempo; esta información puede estar incompleta y ser inexacta o falsa; además, favorece la adopción de falsas identidades que pueden dar lugar a conflictos de personalidad en los adolescentes, tendencia al consumismo y poca seguridad como persona y como profesional.
Los videojuegos son los que más controversias han creado en el mundo de las nuevas tecnologías. Hoy hay una gran cantidad de investigaciones que avalan los beneficios de su uso, mientras que, por otro lado, numerosos autores siguen demostrando que pueden tener consecuencias negativas si su uso no es regulado adecuadamente por los padres o tutores de los escolares y adolescentes.
Nuestra forma de vida ha cambiado en las últimas dos décadas, en gran medida por la introducción de las nuevas tecnologías, la población en general y especialmente los adolescentes tienen cada día una gran cantidad de información a su disposición, a través de los medios de comunicación, cuyo papel es determinante en su formación y educación.
Las nuevas tecnologías pueden convertirse en un gran peligro para la sociedad si no la utilizamos de manera correcta. Es por esto que el uso que hagamos de ella determina las consecuencias que tendrá en nuestra vida.
Todo lo mencionado anteriormente nos lleva a la necesidad de establecer pautas para la prevención de adicciones a la tecnología, sin que nos alejemos de ella, como lo son estimular el deporte, la lectura y actividades al aire libre entre nuestros niños, escolares y adolescentes. Se recomienda controlar los tiempos de uso, ayudarles a desarrollar una adecuada autoestima y buenas habilidades sociales que les permitan el desarrollo de buenas relaciones interpersonales.
Finalmente, podemos concluir que con las nuevas tecnologías se producen cambios en nuestra conducta que nos van a generar placer, porque a través de ellas estamos al alcance de información actualizada, lo que en muchas ocasiones crea una actitud adictiva en quienes la utilizan. Esto crea la pérdida de otras actividades que inicialmente eran placenteras. Por ello, en última instancia como padres, debemos establecer medidas preventivas para que la tecnología del nuevo siglo sea una diversión y una actividad que nos acerque y no se convierta en una barrera entre nuestros hijos y nosotros.