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Nuevamente los docentes en huelga


Marisín Villalaz de Arias (opinion@epasa.com) / Médico.

El país se está cansando de las huelgas de los docentes y es hora de que los gremios piensen en cambiar a sus dirigentes para que la educación adelante en su transformación y nuestros estudiantes puedan gozar de una educación que sea digna de ellos. Pero si cada vez que el Ministerio de Educación toma una decisión de cualquier clase, los docentes se declaran en huelga, no lograremos una estabilidad en el sector educativo.

No estamos en México, donde el gremio de docente tiene tal poder que pone y quita presidentes y decide elecciones. Estamos en un país donde se respeta a las organizaciones gremiales, pero que ellas tampoco abusen de su posible poderío. Lo que ellos piden siempre tiene que ser dado por el Meduca y este tiene que ceder ante sus presiones; si esto no se logra, declaran una huelga con el perjuicio para los estudiantes humildes de las escuelas públicas.

También sucede que el ministerio termina cediendo a los pedidos de los gremios magisteriales y eso no es posible porque pareciera que hubiera debilidad o falta de tener la razón y eso no es conveniente. Tienen que pensar que las autoridades están por encima de los gremios y ellas son quienes mandan y deciden luego de consultar con los dirigentes.

Sin embargo, esos dirigentes tienen que ser conscientes de sus responsabilidades y no dejar que su ego predomine en las relaciones de ambos. Ambas partes se culpan mutuamente de no ceder. Me gustaría escuchar a la Iglesia que está sirviendo de mediador para que, con toda honestidad, digan quién tiene la razón y a quién le asiste la verdad. No es cuestión de iniciar pugnas entre las partes, sino de que se entiendan para bienestar de los estudiantes y padres de familia.

Es hora ya de que los gremios ocupen su lugar y no se comporten como niños, sino como adultos, y es hora de que el ministerio retome el camino a la verdad y al deber de poner orden en todo sentido. Anteriormente, los gremios magisteriales gozaban de la simpatía de la ciudadanía, pero estábamos en dictadura y ellos se la jugaron junto con otros. Ahora estamos en democracia y con su comportamiento han ido perdiendo esa simpatía para colocarse en la mira del pueblo que defiende los derechos de sus hijos. Hago un llamado a los gremios para que finalicen esa huelga impopular y dicten sus clases, porque es mentira que van a llenar el tiempo perdido. Seamos conscientes de que un dirigente cometió una falta que debe castigarse y que él debe atenerse a las consecuencias para llegar a un arreglo justo. Bajen sus ínfulas y entiéndanse.

Médico.