Nuevas semillas para más alimentos
La tendencia que muestra un rápido aumento de la población, acompañado de la disminución del área cultivada a nivel mundial, ha generado una justificada preocupación de parte de los líderes sociales que pronostican una crisis de alimentación en el futuro cercano. Solamente en los últimos seis años se han reducido 20,000 hectáreas de cultivo debido a la fluctuación climática, el aumento en los costos de producción y la caída en los precios del sector agropecuario, proyectando que por esta ruta seremos incapaces de enfrentar la demanda de los casi diez mil millones de personas que debemos alimentar para el año 2050. En este momento, la única salida viable que evite una hambruna apunta hacia el aumento de la productividad en los cultivos basado en el uso de la biotecnología para obtener plantas más resistentes a los insectos y las sequías, proyectos que ya se están implementando con éxito por 14 millones de productores en 25 países del mundo. Las nuevas semillas permiten disminuir la cantidad de insecticidas usados actualmente que afectan el medio ambiente, aumentar la productividad de los cultivos, bajar los insumos requeridos reduciendo los costos de producción y minimizar las pérdidas en las cosechas. Este tema fue ampliamente debatido en el foro La Agricultura del siglo XXI promovido por FUDESPA como parte de su programa de discusión y análisis de políticas públicas.
