Nuevo llamado de atención
Más que acciones de gobierno, eran actuaciones ante las cámaras de televisión. Lo verdaderamente peligroso no era la calidad del drama sino su mensaje: la pretensión de que la Constitución y las leyes eran insuficientes al momento de satisfacer los supuestos intereses de una entelequia que llamaban “pueblo”.
Desde que ocurrieron las primeras intervenciones del actual gobierno que iban a contramano de una gestión democrática del poder, llamamos la atención sobre un eventual ataque contra periodistas y medios de comunicación. Advertimos que pronto nos veríamos dentro del torbellino de desmanes por parte de quienes ignoraban malintencionadamente los límites de su poder.
Después de una ráfaga contra las decisiones editoriales en el proceso informativo y el divertimento que significó debatir sobre la exhibición de las populares telenovelas, hubo una calma aparente. Recientemente dicha calma se ha esfumado al conocerse la persecución de las autoridades migratorias contra un columnista de opinión, conocido por la aspereza de su crítica, y el comportamiento infame de agentes de la Policía Nacional contra un reportero gráfico de este diario mientras éste no hacía más que cumplir profesionalmente con las tareas que esta empresa le había asignado.
No aceptaremos disculpas por pretendidas equivocaciones; las consideraremos actos dolosos y las llevaremos ante los tribunales de justicia. Llamamos nuevamente la atención de los políticos responsables que pueda haber en los sillones de gobierno para que enderecen el rumbo y aseguren el absoluto respeto hacia la libertad de expresión y el profesionalismo de periodistas y medios de comunicación.
