default

Nuevo mercado

Por: Redacción 22/03/2014

La inauguración del nuevo Mercado de Abastos o MercaPanamá, bajo la administración de la empresa de la Cadena de Frío, es el paso más importante de los últimos años en política alimentaria. Establece un sistema de manejo controlado de la temperatura y humedad de los productos agrícolas perecederos para poder preservarlos; desde el momento en que se cosechan y salen del campo, se almacenan en las instalaciones de la Cadena de Frío y se venden a los consumidores.

MercaPanamá desarrolla una concepción integral del abastecimiento alimenticio de la población, enlazando la producción de los campos de cultivo del territorio nacional, el acopio de los productos en cuartos de alta refrigeración y el mercadeo al público en instalaciones modernas de calificada salubridad.

En breve lapso este sistema de tecnología de vanguardia redundará en el precio de los alimentos, tal como recalcó el presidente Ricardo Martinelli, ya que los productores agrícolas obtendrán un mejor precio y disminuirá la merma material de verduras, hortalizas, legumbres, frutas, granos, etc.

MercaPanamá cambiará en forma absoluta las condiciones deplorables del viejo Mercado de Abastos de Curundú, en el que año tras año, desde la década de los ochenta, los panameños compraron verduras al aire libre en medio de charcos de aguas negras, basura, roedores, cucarachas.

Desde el inicio de su campaña, Martinelli prometió eliminar el antihigiénico mercado. Sabe que no sería suficiente construir mercados de mármol y azulejos si no se pone en práctica, principalmente, una plataforma logística cuyo propósito es la conservación y distribución de alimentos frescos para la venta a precios más bajos que los costos especulativos de los intermediarios.

Están en proceso mercados administrados por la Cadena de Frío en Colón, Chitré, Chiriquí, La Chorrera y otros. El de Santiago será sacado a licitación próximamente. La canasta básica se beneficiará gracias a la estructura que articula producción de alimentos, conservación en cuartos de frío y la venta al público en ambientes higiénicos.

Los controles de precios prometidos por Juan Carlos Varela fracasan en todas partes, porque crean mercados negros y reclutan numerosos burócratas. La construcción de más mercados ofertados por Juan Carlos Navarro no servirá para bajar los precios por la subsistencia de los vicios tradicionales de los especuladores. En cambio, el nuevo sistema es un ataque directo contra los especuladores, que no podrán encarecer artificialmente los precios y lucrar con desventaja de los agricultores.

Nuevas rutas de microbuses transportarán a los compradores, mientras empiezan a adaptarse los vendedores en el nuevo escenario que deja atrás la pestilente insalubridad del mercado de Curundú.

Desde hace dos años los vendedores han sido capacitados bajo la coordinación de Fundes Panamá, para aplicar nuevos conceptos de trato al público y la manipulación de alimentos dentro de parámetros higiénicos. Se crea una cultura de producción, conservación y comercialización de los alimentos, con la que se inicia una nueva etapa de obras de la soberanía alimentaria.

Edición Impresa

Viernes 7 de agosto de 2026