Nuevo paro
La coordinadora Nacional de Gremios Profesionales y Técnicos de Salud anuncia un paro de labores prorrogable a partir del día 30 de abril, en apoyo de las enfermeras, pero en perjuicio de los usuarios de los servicios estatales de salud. Se percibe un preocupante redimensionamiento de la postura confrontacional de los trabajadores de salud que ya ha llevado a la suspensión de citas solicitadas por asegurados y no asegurados. La Asociación Nacional de Enfermeras de Panamá (Anep) decidieron en la noche del pasado viernes, levantar el paro e iniciar un diálogo con las autoridades del Ministerio de Salud (Minsa) y de la Caja de Seguro Social (CSS).
El levantamiento del paro se produce cuando se ha aprobado un aumento general de salarios a todos los funcionarios del Minsa y la CSS, en una escala de 10, 12 y 14 por ciento. Para las enfermeras, el aumento representa un incremento de B/ 104.30, determinando un sueldo de B/ 849.30 para que se inicien en los centros hospitalarios públicos, por encima de lo que perciben las enfermeras en clínicas privadas. Un comunicado conjunto el Minsa y la CSS explica que, adicionalmente, con la aprobación del Decreto Supremo 112 del año pasado, las enfermeras lograron un incremento del 33.33 % en el pago de sus turnos, pasando de B/ 60.00 a B/ 80.00 , así como un incremento en el bono anual de B/ 250.00 a B/ 350.00. Habría que añadir el reconocimiento del 40% adicional a sus salarios en las áreas geográficas de difícil acceso; reconocimiento de que laboren seis horas diarias, pero devenguen un salario correspondiente a ocho horas, en las áreas de mayor estrés laboral.
Las enfermeras demandan un aumento salarial de B/ 1,500 mensuales, superior a los B/ 1,200 que reciben los médicos especialistas al ingresar al servicio. Por otro lado, las enfermeras tienen un régimen especial de 45 días de vacaciones si no hacen uso de los 30 días por incapacidad, conforme a la Ley 1 de 6 de enero de 1954. Con los antecedentes de aumentos salariales y beneficios sociales que perciben las enfermeras del sector público, no resulta admisible la posición gremial de exigir más incrementos en un mismo año laboral.
La decisión de irse al paro de los gremios profesionales y técnicos de salud complicará mucho más las necesidades de miles de panameños de escasos recursos, atendidos en los servicios de salud pública. Las aspiraciones salariales de cualquier grupo laboral tienen la obligación de considerar, por un lado, la viabilidad financiera del Estado y, por otro, el ineludible imperativo profesional y moral de colaborar en la preservación de la salud de la población panameña. La seguridad pública tiene una posición estratégica prioritaria que sitúa el interés de las mayorías, más allá de los intereses materiales de orden particular.
Ante la línea de intolerancia gremial en los sectores de seguridad estratégica, el Estado se enfrenta a la perentoria necesidad de adoptar medidas tipificadas por la Constitución, para morigerar los riesgos que impactan la salud. Una de estas medidas es no remunerar los días no trabajados. A medida que se extienda la estrategia inconducente que puede llevar a una mayor suspensión de los servicios de salud pública, procederá la implementación de nuevas medidas del Minsa y la CSS.