default

Nuevo rol del servidor público


Isis Ortiz Miranda (opinion@epasa.com) / Magistrada Presidente del Tribunal Administrativo Tributario

A la llegada del presente siglo ya se había iniciado el imparable desencadenamiento de una era tecnológica sin parangón en la historia, dando inicio a un inédito concepto de poder, el cual se fue desplazando de los círculos de las grandes capitales hacia los que conducen los grandes avances tecnológicos y del conocimiento.

Es dentro de este restaurado contexto donde debe insertarse el nuevo rol del servidor público, ese pilar fundamental de la renovada imagen de un Estado moderno, que debe conducirse dentro de un entramado complejo de variadas exigencias. Afortunadamente, en la mayoría de los Estados se ha ido imponiendo un cambio de actitud y de valoración hacia el servidor público. Ya la imagen de “botín político” que caracterizó por mucho tiempo a esa fuerza laboral estatal ha ido cediendo el paso a procesos científicos de carreras administrativas en las que la selección, promoción y permanencia, se realizan de acuerdo a la preparación, actitud y competencias laborales.

La responsabilidad, sentido de pertenencia y compromiso institucional del servidor público, sin lugar a dudas constituye el motor dinamizador para que el Estado cumpla con las responsabilidades que la sociedad le ha asignado. Esta tarea no sería posible sin la compenetración de esa fuerza laboral estatal conocedora de los grandes objetivos, visión y misión de las instituciones en las que se desempeñan.

Sin embargo, cuando hablamos de compenetración del servidor público en las tareas institucionales, es preciso tener presente que esto no se logra con la imposición, con el amedrentamiento, ni mucho menos con medidas coercitivas. Resulta imperativo entonces, establecer un sistema de méritos basado en parámetros consensuados e internalizados por los actores del sistema, que permita determinar con objetividad quiénes se hacen merecedores de ascensos, mejoramiento salarial o incentivos de diversa naturaleza.

Este artículo es una deuda personal adquirida con un elevado porcentaje de servidores públicos capaces y dispuestos a trabajar por un mejor Panamá, que a pesar de la sátira, la ironía y el sarcasmo con los que se ha estigmatizado su imagen, son conscientes de la gran responsabilidad que han asumido, se encuentran empeñados en superarse y comprometidos con la realización de grandes proyectos para beneficio de una sociedad que espera que el Estado dé respuesta a sus legítimas aspiraciones.

Edición Impresa

Viernes 14 de agosto de 2026