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Nuevos caballeros andantes

Por: Redacción 11/08/2013

José Carlos García Fajardo (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

En una conocida leyenda medieval, cuando el rey Arturo armaba caballeros, les cruzaba los hombros con su espada y, consciente de la responsabilidad que les encomendaba, decía a cada uno: “¡Llevad, Señor, si podéis, tanto honor y tanta gloria como os deseo!”.

Después, podían sentarse a la Mesa Redonda sobre la que reposaban las espadas sin distinciones jerárquicas. Tan solo la espada del rey destacaba por la responsabilidad acumulada, consciente de que sus hombros cargaban con las fuerzas y flaquezas de todos los caballeros.

Se dijera que ahora ya no son tiempos de héroes ni de santos, de sabios ni de caballeros, arrumbados todos por la eficacia de los ejecutivos y de los mercaderes que han hecho del mundo una inmensa almoneda en la que todo tuviera un precio. Pero no es el sentido de vivir con dignidad acumular poder, riquezas o fama, sino tomar consciencia de que solo merece tal nombre un vivir que tienda hacia la plenitud en abrazo solidario con las demás personas.

Los voluntarios sociales son los caballeros andantes de nuestro tiempo. Como Quijotes de bondad y transparencia en cuya ‘locura’ asumen la causa de los más débiles, denuncian las estructuras de poder injustas, se ponen en camino y se saben responsables solidarios que no hallarán descanso mientras exista una sola persona o comunidad explotada, marginada o ignorada.

Es propio de los voluntarios afirmarse en el presente sin confundir la realidad con los deseos para analizar los problemas, denunciar las injusticias y aportar propuestas alternativas. Así podremos construir una sociedad más justa, libre, humana y más solidaria.

Nadie sabe de lo que es capaz hasta que se arriesga a hacerlo. Vivimos un momento apasionante de la historia en el que todo es posible si nos atrevemos a emprenderlo.

El reconocimiento social del voluntariado interpela a quienes se sientan en esa Mesa Redonda para recuperar fuerzas, compartir experiencias y llevar a cabo proyectos ilusionantes.

Si hago silencio, reflexiono y extiendo la mirada, me sería difícil encontrar personas más admirables, más amables y más entregadas a los demás. Estas personas son las que nos animan a seguir en la lucha. Estos vigilantes que permanecen alerta y por los que, en palabras del escritor francés Saint Exupéry, reposa la ciudad.

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Viernes 14 de agosto de 2026