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Nuevos caminos


Una de cada 7 personas del planeta padece hambre. 1,400 millones no tienen electricidad. 350,000 madres mueren anualmente durante el embarazo o el parto por causas prevenibles. 101 millones de niños no van a la escuela primaria. La crisis ha llevado a cifras sociales inusuales en diversos países desarrollados. En los Estados Unidos hay la mayor cifra de pobreza en 15 años, 44 millones. Hay un renovado interés por generar nuevos modelos para llevar adelante los programas sociales.

Muchas de las iniciativas renovadoras se dirigen a aprovechar el enorme capital social, que hay en los emprendedores sociales. Muchos de ellos hacen un trabajo silencioso. Apunta Eugene Chos, fundador de una organización que pide a todos donar un día anual de su sueldo para causas humanitarias, “no se necesita ser un millonario o una estrella de rock para hacer una diferencia”.

Están surgiendo experiencias de amplios alcances que conectan las políticas públicas, y la energía social de los emprendedores y la sociedad civil, sumando la empresa privada. A la cabeza de las más recientes se halla el Fondo de innovación Social creado por Obama. Su idea es identificar innovaciones sociales que han tenido éxito en una escala limitada, y ayudarlas desde el Estado sumando asimismo donantes empresariales o privados, a tener un impacto mayor. Se trata de invertir en “lo que da resultados”. El Fondo anunció las primeras 11 organizaciones que escogió. Su aporte de 50 millones de dólares fue acompañado de 76 millones donados por fundaciones. Las ONGs seleccionadas trabajan en salud pública, creación de trabajos, y el apoyo a jóvenes. La primera de ellas “Trabajos para el futuro” se propone dar entrenamiento a 23,000 personas de bajos ingresos, y trabajar con 1,000 empleadores para crear oportunidades económicas para ellos. La segunda “Iniciativas locales”, dará asesoría para mejorar sus decisiones financieras a 7,500 personas de recursos limitados. En USA también “Enseñar por América” exitoso proyecto generado por una ONG y apoyado por las escuelas públicas, convocó con gran éxito, a los mejores egresados de las universidades líderes a trabajar dos años como maestros en las escuelas más pobres. En el último año se presentaron 17,000 jóvenes brillantes para 4,000 cargos. Ahora se está replicando internacionalmente.

En Inglaterra se anuncia que se proseguirán esfuerzos ya iniciados en la misma dirección que el Fondo creado por Obama, pero ampliados. Se anuncia la creación de un banco de inversión social que apoyará a los emprendedores sociales y la sociedad civil, buscando nuevas combinaciones entre el gobierno y ellos. Uno de los intentos de mayor escalada de conectar todos los actores, gobiernos, ONGs, empresa privada, y otros, en potenciar innovación social es el Fondo Global para combatir el SIDA, la Malaria, y la Tuberculosis, apoyado por la OMS, y la OPS. 50 Gobiernos y numerosas organizaciones aportan al fondo que selecciona proyectos de gran capacidad innovativa, a ser desarrollados en los países más afectados por estas enfermedades. Ha desembolsado en sus 8 años de existencia 11,000 millones de dólares. El Gobierno Americano aumentó su aporte al máximo nivel para el año 2010. Entre los donantes junto a la Fundación Gates se halla RED una iniciativa creada por el cantante Bono que logro asociar a una seria de empresas internacionales para marcar algunos de sus productos con el sello del Fondo, y donarle un porcentaje de las ventas respectivas. En América Latina están aumentando las iniciativas de sumar gobiernos, ONGs emprendedoras, empresas, pero queda mucho por recorrer. Ante la magnitud de la deuda social de la región, el tiempo urge.

*La más reciente obra del autor “Es difícil ser joven en América Latina” (comp. Sudamericana, 2010).