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Nuevos y últimos análisis

Por: Redacción 14/05/2014

Después de haber presenciado ciertos acontecimientos, pasadas las elecciones del 4 de mayo, quisiera hacer algunos comentarios y análisis sobre el particular porque se impone decir ciertas cosas que no están de más. No es la primera vez que las encuestadoras se equivocan en forma llamativa con los resultados de las elecciones y podría dar algunos ejemplos que no vienen al caso y han sido bastante comentados.

A PESAR DE QUE EL MAGISTRADO ERASMO PINILLA, PRESIDENTE DEL TRIBUNAL ELECTORAL, HIZO PREVIAS DECLARACIONES EN LAS QUE DECÍA QUE HABRÍA FRAUDE, NO SUCEDIÓ NADA PORQUE ESTE PUEBLO YA HA MADURADO Y LA VIOLENCIA QUE MUCHOS DESEABAN LA FRUSTRÓ PORQUE ESTE PUEBLO NO ES VIOLENTO.

Si pensamos un poco en los números y las situaciones que se dieron durante las elecciones, así como los resultados, quiero decir que los panameños repitieron el fenómeno que viene haciendo a través de los años y décadas; han votado nuevamente en contra de... en vez de a favor de... Y esto lo digo porque, luego de escuchar antes de las elecciones ciertos comentarios, sabía que nuestro principal contendor era Juan Carlos Varela y no Juan Carlos Navarro por la sencilla razón de que vendieron la idea de que el triunfo de José Domingo sería una reelección disfrazada de Martinelli; el oficialismo no supo desmentirlo, tal vez por error de los asesores, y una gran parte de la población lo compró como cierto.

Para evitar esta situación, esa mayoría se volcó a las urnas a votar contra Martinelli, evitando, a su vez, dar el voto al PRD, a quienes no querían del todo. Lógicamente, el voto castigo al presidente y contrario a estos últimos, dieron como resultado la mayoría de votos a Varela; diría yo que tampoco era porque lo quisieran mucho, sino sencillamente por lo explicado más arriba. Por un momento pensé que esta vez el voto sí sería a favor de, actuando positivamente. Pero fue solo un momento de estupidez mía, conociendo a los panameños. Repito, no votaron por la propuesta de Varela, porque no era tampoco la mejor; lo hicieron por el que consideraron el menos peligroso y espero que no se hayan equivocado, aunque temo no pueda cumplir sus promesas de campaña y no sé qué hará para mantener satisfecho a sus electores. ¿Qué dirán estos cuando predominen la persecución y los sentimientos negativos? Porque aquello de que se quedarán en el gobierno los empleados eficientes, no lo ha hecho ningún gobierno anterior, ya que aquellos que trabajaron y se fajaron en la campaña quieren una chambita y de no sacar a los actuales ¿en qué posiciones pondrán a los suyos?

Así mismo vimos cómo ambos candidatos aceptaron su derrota y reconocieron el triunfo de Varela, con gallardía y con tranquilidad. A pesar de que el magistrado Erasmo Pinilla, presidente del Tribunal Electoral, hizo previas declaraciones en las que decía que habría fraude, no sucedió nada porque este pueblo ya ha madurado en ciertos aspectos y la violencia que muchos deseaban, entre ellos el propio magistrado, la frustró porque este pueblo no es violento. Si no lo creen, que me digan cómo los militares se mantuvieron durante 21 años en el poder y nuestro pueblo lo sufrió con estoicismo, sin grandes demostraciones de violencia, hasta que pudimos deshacernos de ellos (gracias a Dios) para vivir en democracia. Por esto me extrañaron esas declaraciones, sobre todo viniendo de quien venían y que esas sí podrían traer violencia o crearla de parte suya, así como quiso hacerlo en su discurso de entrega de credenciales al presidente electo que no mostró más que un desahogo de sus rencores y sus insatisfacciones, considerando que no era el momento de decir semejante discurso fuera de lugar y en contra total del mandatario actual.

Como panameña he querido opinar sobre algunos puntos que me tenían preocupada y que ahora considero que decirlo en esta columna me hace sentir más liviana.

Afortunadamente, la izquierda no llegó ni a primera base, lo que les enseña que Panamá no está preparada todavía para un gobierno de ellos, sino democrático. Pero es nuestra responsabilidad, desde los gobernantes hasta los de a pie, reforzar y mantener esa democracia y no dar lugar a pensamientos extraños. Señores, solo en democracia somos felices porque nos hemos acostumbrado a decir lo que pensamos y en democracia podemos hacerlo, no como en otros países donde el que habla en contra lo fusilan.

Conservemos la democracia y dejemos gobernar a quien el pueblo quiso que lo hiciera y solo así maduraremos y creceremos dentro de las reglas del juego.

 

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Viernes 7 de agosto de 2026