Obama y el fin del bloqueo
En diciembre del pasado año, el presidente Obama tomó la iniciativa de restablecer las relaciones diplomáticas con la República de Cuba como paso previo al levantamiento del bloqueo contra la Isla, con la promesa de solicitud al Congreso. Decisión presidencial comparable con los Tratados Torrijos-Carter que reintegró la soberanía panameña en la vía canalera, fuente principal de nuestra economía.
Los respectivos contextos históricos han variado notablemente, la lucha panameña era secular con el nacimiento de la República, la cúspide fue el 9 de enero, el rompimiento de las relaciones diplomáticas por iniciativa nuestra, y el restablecimiento se condicionó a la derogación del Tratado Hay-Buneau Varilla. Poco más de un siglo duró el conflicto. La disyuntiva no podía ser otra, y se tomó la bandera de la soberanía.
La situación de enfrentamiento en el caso cubano ha durado la mitad de aquel tiempo, con persistentes agresiones e intentos de subversión.
La similitud es sumamente importante a los efectos del continente, que viene desarrollando movimientos de liberación exitosos. Y no menos en su proyección universal. Ambas nacionalidades, panameña y cubana, en su momento recibieron el respaldo unánime en Naciones Unidas.
En el Congreso norteamericano también la realidad ha variado hacia Cuba, incluso en las filas del Partido Republicano. Las medidas iniciales, basadas en prerrogativas presidenciales, a favor de aliviar el bloqueo han reforzado enormemente el desenlace. En el área comercial, económica y social se continúa avanzando en esa dirección. Figuras prominentes de la política norteamericana también ofrecen su beneplácito.
Las autoridades cubanas continúan anuentes a la problemática y desarrollando las conversaciones, visitas e intercambios con especialistas y dirigentes de ambos Gobiernos.
Entre otras actividades autorizadas por el Departamento del Tesoro, a principios de enero próximo, se facilitarán los servicios por agentes de viaje y aerolíneas; ampliaciones para envíos de remesas; instituciones financieras de Estados Unidos abrirán cuentas para transacciones con Cuba.
El prontuario es largo y significativo para asomarse al levantamiento del bloqueo, cuyos aportes, generan una situación de facto muy difícil de retroceder.
Ya Obama se encuentra en el umbral de su victoria política, le resta la visita a Cuba antes de concluir el mandato. Ha realizado un esfuerzo mayor, semejante al de Carter en Panamá, están por verse los resultados en el otro extremo. Queda un tema controversial, la base naval de Guantánamo.