Obsesionados
La reelección es un tema cerrado para el presidente de la República, Ricardo Martinelli. Ha dicho en varias ocasiones que no le interesa permanecer en este cargo.
Sin embargo, existen algunos de sus copartidarios como Vidal García, Giselle Burillo y en su momento Sergio Gálvez que insisten en ventilar el tema en la opinión pública.
En otros países más avanzados que Panamá en materia política, este tema no genera ninguna reacción, es más, resulta algo muy normal. Sin embargo, en Panamá el tema de la reelección no es bien visto.
Los sectores opositores al actual gobierno le tienen terror a esa posibilidad, aunque en su momento, el Partido Revolucionario abanicó esta propuesta cuando Ernesto Pérez Balladares era presidente.
Traer al debate la reelección presidencial cuando el presidente actual no está interesado en la misma es una verdadera irresponsabilidad.
Comenzar a hacer especulaciones y generar debate con base en las mismas no le hace bien al país que experimenta un desarrollo importante.
La democracia permite, precisamente, que la gente opine o adopte posiciones políticas controversiales, pero eso no significa que es positivo para Panamá.
Algunos políticos piensas equívocamente que al generar esta clase de polémicas ganan fama, pero lo que hacen es desviar la atención de la opinión a un asunto cerrado.
Los que son todavía servidores públicos deben poner los pies sobre la tierra y dedicarse a trabajar para sacar al país adelante. El momento para hacer política y entrar en una contienda electoral llegará; mientras eso sucede, deben cumplir con sus objetivos.
Los debates deberían estar enfocados en los problemas que afectan a los ciudadanos, por lo menos sería los ideal.