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Octubre 2012-2013: Proclamación del Año de la Fe por el pontífice


Rosendo Torres (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Entre las muchas actividades del pontífice Benedicto XVI en este mes de octubre del 2012 está la proclamación de esta fecha, Octubre 2012-Octubre 2013, como el Año de la Fe. Toda la actividad de estas proclamaciones son siempre relativas a la fe, ya que consideramos como base común de nuestros intercambios la fe.

El pontífice explica que promueve el Año de la Fe por el hecho irrefragable de la desertización de la fe en gran cantidad de bautizados. Más y concretos detalles encontraremos en el texto original de esta proclamación cuando llegue a nuestro país.

Reflexionando uno sobre la fe. Se me ocurre la anécdota que me ocurrió en un taxi hace algunos años. Al abordar el vehículo, tenía la radio prendida con un programa de la Lotería y me atreví a hacer un comentario negativo, a lo que respondió el taxista: “A usted lo que le hace falta es fe”. Yo repuse, “Yo tengo fe”. Me contestó: “Usted tiene fe, pero no en la lotería”.

Oportuna es la iniciativa demostrada con esta declaración. Por supuesto que todo lo que hacemos, lo hacemos por fe. Pero con qué fe. Vivimos en este mundo a base de fe. Por ejemplo, creemos que este país es Panamá porque nos lo dijeron. Que creo en mis padres porque me lo dijeron y yo creo por la autoridad moral del que me lo dice.

Es decir, uno cree en algo por la autoridad moral del que te lo dice. Así repetimos muchas cosas como verdaderas porque me lo dijo alguien en quien creo que no está engañado ni me quiere engañar. Por eso es tan importante tener autoridad moral en las cosas que decimos de la vida ordinaria porque estamos trabajando con la fe de las personas.

Y a todo esto, me estoy moviendo en el ambiente humano, porque el tema del papa es la virtud teologal de la fe y sobre todo el objeto de nuestra fe, que está en los símbolos niceno-constantinopolitano y el otro símbolo que profesamos en nuestras eucaristías y que repetimos con devoción, pero que debemos darlos cuenta de lo que estamos diciendo. Aunque hoy, gracias a Dios, mucha gente, pero no la suficiente, intenta catequizar, es decir, explicar los fundamentos de la fe, sin embargo la ignorancia religiosa, incluso de los bautizados y educados, es inmedible y por eso tanta confusión en que nuestra gente confunde una cosa con otra. Por eso este Año de la Fe, con sus actividades no ya multitudinarias sino con las sugerencias sencillas que hace el documento, nos debe ayudar no ya para tener cantidad de creyentes sino la calidad de buenos creyentes.

“Ilusión de ilusiones, todo es ilusión o vanidad”. “Qué provecho saca el hombre de todos sus esfuerzos que realiza bajo el sol”. Por supuesto respondemos simplemente que algún provecho se saca, pero eso será pan para hoy, hambre para mañana. No hay peor sensación que la frustración. Cuando tú esperabas que tu líder intelectual te iluminara, te enteras que está impaciente porque no hay helado con la comida. Ilusión de ilusiones y todo es ilusión.

Sacerdote jesuita.

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Martes 18 de agosto de 2026